La Asociación Sancho Ramírez presenta alegaciones para que el monasterio de las Benedictinas sea declarado BIC
En el escrito de alegación, la Asociación Sancho Ramírez señala los graves problemas que presenta la calificación propuesta por la Dirección General de Patrimonio Cultural. La superposición de diferentes regímenes legales de protección y de medidas de tutela en ocasiones contradictorias genera una maraña jurídica que no garantiza la conservación integral del monumento.

La Asociación Sancho Ramírez de Jaca ha presentado alegaciones a la resolución provisional de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón que propone declarar el Monasterio de Santa Cruz como Bien Catalogado del Patrimonio Cultural Aragonés, en lugar de Bien de Interés Cultural (BIC), la máxima figura de protección patrimonial.
El escrito, registrado el pasado 9 de marzo, responde a la resolución emitida el 27 de enero de 2026 y defiende que el conjunto monástico reúne méritos suficientes para obtener el mayor nivel de reconocimiento y protección.
La solicitud de declaración como BIC se remonta al pasado año, tras la salida de la comunidad benedictina de Jaca en mayo de 2025 hacia el monasterio de Alba de Tormes. La marcha de las conocidas como ‘Benitas’ dejó sin concretar un plan de conservación para un legado que abarca casi mil años de historia, desde su fundación en torno al año 1070 en Santa Cruz de la Serós hasta su etapa final en Jaca.
Ante esta situación, y ante lo que consideran una falta de actuación clara por parte de las administraciones implicadas, la Asociación impulsó la solicitud de protección máxima para el conjunto monástico, destacando su carácter singular. Entre sus valores subrayan su condición de fundación y panteón real, su continuidad histórica como una de las instituciones más longevas de Aragón, su estrecha vinculación con la Jacetania y el importante patrimonio documental, artístico y arquitectónico que alberga.
Alegaciones
Las alegaciones han sido elaboradas con el apoyo de un equipo multidisciplinar formado por expertos en derecho, historia, arqueología de la arquitectura, historia del arte y archivística. Además, se han apoyado en estudios recientes impulsados por la propia comunidad benedictina junto a la Congregación de Santa Hildegarda, que han profundizado en el conocimiento histórico del monasterio.
En el documento presentado, la asociación critica la calificación propuesta por el Gobierno de Aragón al considerar que genera una “maraña jurídica” al superponer distintos regímenes de protección que, en su opinión, no garantizan la conservación integral del conjunto.
Asimismo, cuestiona el informe técnico en el que se basa la resolución, señalando inconsistencias y defendiendo una valoración más amplia que no se limite a los aspectos arquitectónicos. En este sentido, pone el foco en el potencial arqueológico del recinto, el valor excepcional de su archivo y arte mueble, así como en el patrimonio inmaterial asociado a la comunidad monástica.
El escrito incluye también un análisis comparativo con otros monumentos declarados Bien de Interés Cultural, como monasterios, panteones reales o conjuntos arqueológicos. De esta comparación, la asociación concluye que el Real Monasterio de Santa Cruz de la Serós no ha sido valorado de forma adecuada y que reúne condiciones suficientes para ser reconocido con la máxima protección patrimonial en Aragón.
Con estas alegaciones, la Asociación Sancho Ramírez busca que el Gobierno de Aragón reconsidere su propuesta inicial y eleve el grado de protección de un conjunto que consideran clave para la historia de la Jacetania y del conjunto de la comunidad autónoma.



