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Tradición, emoción y relevo generacional en el XVII Descenso de Navatas de Hecho

La cita reunió a numeroso público en el Aragón Subordán y dejó una edición marcada por el relevo generacional y la participación femenina

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El Valle de Hecho ha vuelto a demostrar este sábado que el descenso de navatas sigue siendo una de las tradiciones con mayor arraigo y capacidad de convocatoria del Pirineo aragonés. El XVII Descenso de Navatas por el río Aragón Subordán reunió a cientos de personas a lo largo de los tres kilómetros de recorrido entre la Glera de lo Molino y lo Puente Viello, en una jornada festiva que este año se celebró por primera vez en sábado.

Dos navatas, una de tres trampos y otra de cuatro, descendieron el cauce poco después de las 12.00 horas con un total de veinte navateros a bordo. Entre ellos destacaba la presencia de tres mujeres, dos de ellas debutantes, en una edición marcada por el relevo generacional y el mantenimiento de una tradición centenaria vinculada al transporte fluvial de madera.

Pese a la incertidumbre meteorológica de los días previos, el descenso pudo desarrollarse con normalidad y apenas registró pequeñas incidencias en algunas zonas del río con menor caudal.

Descenso «casi limpio»

“Ha ido mejor de lo que esperaba”, reconocía tras finalizar el recorrido Eloy Marín, uno de los navateros participantes. “El agua estaba bien, ha venido mucha gente y prácticamente no hemos tenido problemas, salvo algún atasco puntual en la zona de la Herrería”, explicaba.

Uno de los momentos más especiales de la jornada lo protagonizaron Daniela Borruel y Teresa Marín, dos jóvenes de Hecho que este año se estrenaban sobre las navatas siguiendo la tradición familiar. “Nuestros padres y hermanos llevan bajando toda la vida y este año queríamos vivirlo nosotras también desde dentro”, contaban al terminar la bajada.  Ambas aseguraban haber disfrutado de una experiencia “increíble” y avanzaban su intención de repetir el próximo año. Como manda la tradición, tras completar el descenso fueron lanzadas al agua por sus compañeros entre aplausos y bromas.

La cita navatera forma parte de un amplio programa de actividades organizado durante todo el fin de semana en el Valle de Hecho con motivo del homenaje al patrimonio cultural inmaterial. El ambiente festivo se completó con mercado artesanal, gastronomía local, conciertos y actividades culturales que llenaron de ambiente las calles de la localidad.

Fotos: Laura Zamboraín y Miguel Ángel Muñoz


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