Los restos reinhumados del Linaje de los Reyes Aragoneses vuelven al Panteón de San Juan de la Peña 33 años después

El Monasterio de San Juan de la Peña ha acogido esta mañana el acto de reinhumación de los restos del Linaje Real del Panteón medieval perteneciente a la primera dinastía de los reyes de Aragón Ramiro I, Sancho Ramírez, Pedro I, que se ha enmarcado dentro del tradicional programa que celebra la Real Hermandad de San Juan de la Peña con motivo de la festividad de San Juan. Los restos que hoy han vuelto al Panteón Real medieval, han estado fuera 33 años, tiempo en el que se han realizado diferentes estudios antropológicos y forenses que van a permitir tener más información sobre los primeros linajes reales. Dichas investigaciones todavía no están finalizadas, ya que los restos de San Juan de la Peña ofrecían un grado de complejidad muy elevado, por el número de individuos enterrados y por los avatares del monasterio a lo largo de los siglos. Concretamente se encontraron restos de hasta 70 individuos. Además de la propia dinastía real, se encontró también un grupo anterior, de los siglos IX y X y que se piensa que podrían formar parte de los condados previos a la creación del Reino de Aragón. Todo este material se seguirá investigando hasta averiguar quienes son todos los personajes, así como la identificación de los restos de los tres primeros reyes de Aragón.
El acto de reinhumación ha contado con la presencia del presidente del Gobierno de Aragón, Javier Lambán, el Hermano Mayor de la Hermandad de San Juan de la Peña, Félix Longás, el presidente de la Fundación Ibercaja Amado Franco, la delegada del Gobierno en Aragón Carmen Sánchez, el Justicia de Aragón, Ángel Dolado, el alcalde de Jaca Juan Manuel Ramón, el obispo de la diócesis de Jaca y Huesca, Julián Ruiz Martorell, y otras autoridades.

A las 12.00 la comitiva que portaba los restos óseos del linaje ha entrado en el Monasterio Viejo de San Juan de la Peña, hasta el Panteón de Nobles, donde se ha desarrollado el acto. Ha habido un responso del obispo, y la bendición de los restos, para pasar después a la firma del acta de reinhumación, que ha sido firmada por 12 personas. Tras ésto, los restos han sido llevados hasta el Panteón Real medieval, donde han sido depositados, y donde también se encuentra la exposición que muestra los descubrimientos realizados por los investigadores. José Luis Solano, guarda de San Juan de la Peña, ha recogido el acta de reinhumación de manos del presidente del gobierno aragonés y se la ha entregado al director general de Cultura y Patrimonio Nacho Escuín.
Félix Longás, Hermano Mayor de la Real Hermandad de San Juan de la Peña ha explicado que hoy «es un día grande para la Hermandad, porque celebramos nuestra festividad y se va a cumplir la voluntad de nuestros antepasados que aquí quisieron descansar». Tal y como ha recordado, la última inhumación tuvo lugar en 1798, y fue la del Conde de Aranda, que se encuentra en el Panteón de Nobles.

No obstante, el fin con el que fueron exhumados los restos de San Juan de la Peña «no ha podido alcanzar en su totalidad, hemos cubierto una fase, pero todavía queda trabajo». Dicha Hermandad seguirá trabajando para alcanzar varios objetivos, como que se finalice la identificación de los restos de Ramiro I, Sancho Ramírez y Pedro I. Este proyecto ha contado con el apoyo fundamental de la Fundación Ibercaja.
El Presidente de Aragón ha afirmado que el de hoy ha sido uno de los momentos más importantes de su mandato y ha reivindicado el potencial histórico de Aragón, lo que la convierte en la comunidad histórica con más títulos para reivindicarse como tal, pese a que otras también lo hagan, pero subraya que ninguna dispone de tales «ni al oeste ni por supuesto, al este».

A su juicio, es el nutriente moral y cultural de una comunidad política por excelencia y ha invitado a sentir orgullo de esta historia para sentirse también «orgulloso de nuestro presente y que en el caso de Aragón, si el siglo XI empezó a respirar a pulmón de gigante, en el siglo XXI queremos volver a hacerlo». Lambán ha defendido la necesidad de mantener «vivo» el legado histórico y de hacerlo con seriedad y honestidad, «como el acto que hacemos hoy», porque a su juicio, contar la historia de forma rigurosa, y no tergiversada, favorece la convivencia pacífica y democrática y no ser fuente de conflictos. También ha explicado que el Gobierno de Aragón ha decidido devolver los restos de San Juan a su lugar de origen, garantizando la posibilidad de continuar con la investigación en el futuro a través de un Banco de Muestras. El Linaje Real vuelve a San Juan, espacio espiritual clave para la continuidad de la dinastía real del recién nacido Reino de Aragón. La reinhumación hace que el continente que es el Panteón, adquiera la importancia que merece al acoger el contenido que le dio sentido.
Entre los motivos de reinhumar los restos, se encuentra la vieja reivindicación de la Jacetania para que volvieran a su lugar de origen los restos del Panteón medieval después de varias décadas.
Además, se han producido otros avances que animaban a tomar esta decisión, como el hecho de que la dirección científica del proyecto considere probada la existencia de relaciones de parentesco entre los tres panteones mencionados, entre los lugares de enterramiento de miembros de la misma familia, como era el caso de los primeros reyes de Aragón y destacados miembros de su círculo familiar. Por eso se habla del “Linaje Real”.
Para poder continuar con futuros análisis genéticos se ha realizado un Banco de Muestras de los restos óseos. La disponibilidad de nuevas técnicas de análisis abre la puerta a una mayor definición en los resultados con menor cantidad de muestra.
La investigación
Los restos de que se trata fueron extraídos de los enterramientos del Panteón con motivo de las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo a mediados de los años 80 por el Gobierno de Aragón. Dos décadas más tarde, en 2007, se planteó llevar a cabo una investigación antropológica y forense, dirigida por la Universidad de Zaragoza, al objeto de profundizar, aplicando las técnicas y proceso científicos sobre los restos, en el conocimiento de la dinastía real, tratando en último término de llevar a cabo identificaciones de algunos de esos restos. Dicha investigación se cerró en 2011 de modo inconcluso.

La investigación 2007-2011 realizó avances de identificación notables en los panteones del sepulcro de las benedictinas de Jaca, y de San Pedro el Viejo de Huesca. Los restos de San Juan de la Peña ofrecían un grado de complejidad muy elevado, por el número de individuos enterrados y por los avatares del monasterio a lo largo de los siglos.
La investigación llevada a cabo posteriormente puso sobre la mesa todo un conjunto de pruebas que fueron analizadas desde diversas disciplinas (historia, arqueología, antropología, medicina forense), y que abarcaron los restos de los panteones de San Juan de la Peña, San Pedro el Viejo y el sarcófago de las Benedictinas de Jaca, enterramientos que supuestamente incluían restos de los que podían ser familiares de los primeros reyes de Aragón.
Se logró avanzar positivamente en identificaciones relevantes de los diferentes panteones, y se logró información muy significativa en cuestiones como fisionomía y dieta de los componentes de la familia real.
Con el Banco de Muestras se dejan asentadas las bases para continuar con los cruces genéticos pertinentes, establecidos con el criterio de la dirección científica del proyecto, de cara a poder avanzar en procesos de identificación específicos, en función de la disponibilidad pertinente de recursos.
Estas serán las primeras piezas para la ruta de panteones y la gran exposición de panteones reales que se inaugurará a finales de año. La ruta de panteones cuanta con tres elementos principales: San Juan de la Peña, Santa María de Sijena y San Pedro el Viejo, y tendrá también continuidad en otras sedes como las Benedictinas de Jaca, Montearagón o San Victorián.
Exposición
La jornada ha incluido la inauguración de una exposición permanente en el espacio de la antigua Masadería, antesala del Panteón, sobre la formación de la dinastía de los reyes de Aragón y los panteones reales, y describiendo la investigación antropológica, genética y forense llevada a cabo entre 2007 y 2011, y retomada ahora por el Gobierno de Aragón.


