La temperatura media en los Pirineos ha aumentado un 30% más que la media mundial en los últimos 50 años

La temperatura media en los Pirineos ha aumentado un 30% más (1,2ºC) que la media mundial (0,85ºC) en los últimos 50 años. En los últimos 35 años han desaparecido la mitad de los glaciares de los Pirineos, algunas aves migratorias han adelantado su fecha de llegada hasta diez días desde los años 60 y el espesor medio de la nieve en el Pirineo central podría reducirse hasta un 50% según las estimaciones más optimistas. Éstos son algunos de los datos que arroja el informe ‘El Cambio Climático en los Pirineos: impactos, vulnerabilidades y adaptación’. Se trata de un documento elaborado durante los dos últimos años por más de 100 expertos de Aragón, Navarra, Cataluña, Euskadi, Nouvelle-Aquitaine, Occitanie y Andorra, que supone un amplio consenso científico para el territorio pirenaico y que ha sido coordinado por el Observatorio Pirenaico de Cambio Climático (OPCC), un proyecto POCTEFA liderado por la Comunidad de Trabajo de los Pirineos (CTP).
Este informa también apunta que la disponibilidad de recursos hídricos es cada vez más variable y se esperan episodios de sequía y lluvias torrenciales cada vez más intensos, que la mayor variabilidad del clima que deriva del cambio climático podría provocar un incremento de los riesgos naturales como deslizamientos de terreno, desprendimientos de roca, aludes e inundaciones y que el cambio climático es un factor de estrés añadido que agrava las problemáticas ya conocidas en el territorio pirenaico como la despoblación, cambio de usos del suelo, falta de relevo generacional en el sector primario, entre otros. Además, la temperatura media entre 1949 y 2010 ha aumentado 1,2ºC y para finales del siglo podría subir entre 2 y 7,1 ºC según las proyecciones regionalizadas y dependiendo de los diferentes escenarios utilizados por el panel intergubernamental del cambio climático.
Pese a no generar grandes cantidades de emisiones de carbono, el Pirineo es una biorregión especialmente sensible y vulnerable a los efectos del cambio climático. Con este informe se pretende actualizar las bases del conocimiento científico en materia de impactos y vulnerabilidad del territorio de los Pirineos, consensuar los principales desafíos a los que se enfrentan y proponer recomendaciones sectoriales para la adaptación al cambio climático en un contexto de cambio global. El documento coordinado por el OPCC busca servir de apoyo para una política basada en evidencia científica. Tal y como explica la coordinadora del Observatorio Pirenaico de Cambio Climático, Idoia Arauzo, “a través de este informe pretendemos proporcionar un documento de referencia para la comunidad científica y para los responsables de decisiones técnicas y políticas, así como el sector empresarial y toda la sociedad”.
Para Juan Terrádez, coordinador del informe, “el cambio climático es ya una evidencia indiscutible. Sucede en estos momentos y en estas latitudes. Tenemos un reto urgente: seguir investigando en cambio climático y adaptarnos a sus consecuencias”.
Desde la Comunidad de Trabajo de los Pirineos se entiende la lucha contra el cambio climático y la adaptación a sus efectos como una oportunidad de abordar los desafíos que tienen ante sí los Pirineos, como la pérdida de biodiversidad o los cambios en los paisajes y ecosistemas. “Es fundamental transmitir la urgencia de las medidas a tomar para limitar los efectos negativos y aprovechar las posibles oportunidades emergentes. Si somos capaces de anticipar y gestionar los cambios que se producen, podremos encontrar fórmulas para hacer compatible la actividad humana y salvaguardar la naturaleza en los Pirineos”, añade Arauzo.
Los 10 desafíos más importantes a los que se enfrentan los Pirineos en materia de cambio climático, según los más de 100 científicos que han participado en este informe son la preparar a la población ante los extremos climáticos; reforzar la seguridad ante los riesgos naturales; acompañar a los actores del territorio ante las sequías; asegurar la calidad de las aguas superficiales y de las aguas subterráneas; mantener el atractivo turístico de los Pirineos; enfrentarse a los cambios en la productividad y la calidad de los cultivos y sacar provecho de las nuevas oportunidades; anticipar los cambios irreversibles en el paisaje; tener presente la posible pérdida de biodiversidad y los cambios en los ecosistemas; adaptarse a los desequilibrios entre oferta y demanda de energía; y enfrentarse a la propagación de enfermedades, de parásitos y de especies invasora.
Sobre el Observatorio Pirenaico de Cambio Climático (OPCC)
El Observatorio Pirenaico de Cambio Climático, OPCC, tiene como objetivo realizar un seguimiento y comprender el fenómeno del cambio climático en los Pirineos para ayudar al territorio a adaptarse a sus impactos. Su visión es la de ser la plataforma de referencia sobre conocimiento en adaptación al cambio climático en ecosistemas de montaña. El OPCC es una iniciativa transfronteriza de cooperación territorial en materia de cambio climático de la Comunidad de Trabajo de Pirineos (CTP), lanzada en 2010 bajo la presidencia de Midi-Pyrénées. Los miembros de la CTP, y por lo tanto del OPCC, son el Principado de Andorra y los Gobiernos de Nouvelle-Aquitaine, Aragón, Catalunya, Euskadi, Navarra, y Occitanie.
El proyecto ha sido cofinanciado al 65% por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) a través del Programa Interreg V-A España-Francia-Andorra (POCTEFA 2014-2020). El objetivo del POCTEFA es reforzar la integración económica y social de la zona fronteriza España-Francia-Andorra. Su ayuda se concentra en el desarrollo de actividades económicas, sociales y medioambientales transfronterizas a través de estrategias conjuntas a favor del desarrollo territorial sostenible



