La preocupación por el auge de los nacionalismos, en la clausura del Curso Internacional de Defensa

El XXVI Curso Internacional de Defensa de Jaca se ha clausurado esta mañana con una mesa redonda sobre la situación de la Unión Europea ante la fragmentación nacionalista. En ella han participado el secretario general de la Fundación Giménez Abad, José Tudela; el político, jurista y escritor Francisco Sosa Wagner, y el ex ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, y ha estado moderada por el periodista Roland Sesé.
Mayor Oreja ha repasado su trayectoria y su experiencia política y cómo el nacionalismo, en el País Vasco pero también en Cataluña, ha marcado y lo sigue haciendo la agenda en España. Una de las preguntas que se ha hecho durante la intervención es “por qué tenemos los españoles ese complejo de inferioridad a la hora de defender la idea de España, que es algo que no sucede en otros países europeos como Gran Bretaña, Francia o Italia”. Entre otras causas, ha señalado “la primacía de los conflictos internos, las interrupciones en la libertad durante largos periodos o el hecho de que, paradójicamente, siendo la nación más vieja del mundo tenemos más ´achaques` y ´enfermedades` que otras más jóvenes”.
Por otra parte, también ha destacado que “se ha producido una incomparecencia cultural en muchos temas, en los ámbitos de la educación y la lengua, y evidentemente cuando se produce esto el nacionalismo se va transformando en una religión que incluso sustituye hasta a la religión católica”. Pero, a su juicio, “la razón más poderosa de este avance nacionalista en el País Vasco y Cataluña es que han sido comunidades ricas penetradas por el nacionalismo”. “Son nacionalistas porque antes se hicieron ricas”, ha concluido.
En este sentido, Jaime Mayor Oreja ha comentado que los dirigentes nacionalistas en el País Vasco y Cataluña, “en vez de plantear la relación con España en términos de deberes, obligaciones y deudas, lo han hecho en términos de derechos, incluso utilizando el absurdo ardid de que son derechos históricos”. “Así que esto es lo que hoy tenemos –ha proseguido–, un gran desafío nacionalista que es como un vehículo que no tiene marcha atrás: de la autonomía a la autodeterminación y de ahí a la ruptura. Solo tiene la inercia de la insatisfacción y por eso no puede haber diálogo con los que quieren romper España”.
Visión conceptual
Por otra parte, el secretario general de la Fundación Giménez Abad, José Tudela, ha recordado la figura del jacetano Manuel Giménez Abad señalando que “fue víctima del nacionalismo”. En su conferencia ha ofrecido una visión conceptual de esta ideología asegurando que “su vocación es la de convertirse en Estado, unido al concepto de la autodeterminación”.
Entre los principales rasgos del nacionalismo se ha referido a “la rigidez de sus dogmas y a la idea de comunidad y comunión, así como la sencillez alrededor de conceptos como tierra, tradición o bandera”. Otra de sus características, ha señalado, es que “se trata de una ideología de contenido aglutinador en un momento de dudas y fragmentación social, así como el uso de símbolos y la construcción de enemigos”. Además, ha hecho hincapié en que “es excluyente y ve muy difícil el acuerdo con el otro”. Por todo ello, “el nacionalismo progresa, sobre todo, en épocas de crisis, en un momento en el que el individuo necesita respuestas sencillas y sentirse integrado”.
Esta situación, a su juicio, “refleja perfectamente lo que está sucediendo en Cataluña en la actualidad, pero no es solo un fenómeno español”. José Tudela ha echado en falta la construcción de un discurso moderno en España que pueda dar cabida a todas las sensibilidades. “No se ha sabido construir un discurso contemporáneo; el único argumento aglutinador atractivo ha sido el deporte, pero no es suficiente”.
Auge nacionalista en Europa
Finalmente, el político, jurista y escritor Francisco Sosa Wagner, ha explicado la situación de los nacionalismos en Europa en la actualidad. Entre otros países, ha repasado lo que está sucediendo en Francia, Alemania, Italia y Gran Bretaña, que ha calificado de “muy preocupante ya que en mayo de 2019 va a haber elecciones europeas y sabemos que se está formando un bloque para fomentar la unión de los partidos nacionalistas que cada vez tienen un mayor protagonismo en Europa”.
Frente a esta situación, Sosa Wagner ha planteado la necesidad de que “los partidos tradicionales, conservadores, socialistas y liberales de toda Europa, se armen y presenten la batalla, que va a ser muy dura, ya que como estas formaciones radicales lleguen al Parlamento Europeo y consigan una mayoría que pueda condicionar las políticas europeas, Europa se destruye”. Y si eso sucede, ha concluido, “se acaba con nuestra presencia en el mundo, ya que Europa tiene muy difícil su supervivencia si no está unida, y esto es algo que vale para los países pequeños y para los grandes”.



