Francia ultima los estudios técnicos previos a la recuperación del tramo ferroviario entre Bedous y Canfranc

Determinar el estado de las infraestructuras ferroviarias y el coste total de la reapertura de la línea internacional del Canfranc. Estos son los objetivos fundamentales de los estudios técnicos que se han desarrollado durante este año, fundamentalmente en el tramo entre Bedous y Canfranc, y que están a punto de finalizar. Nueva Aquitania y la Sociedad Nacional de Ferrocarriles Franceses (SNCF) mostraron este jueves el desbrozado de las vías y los sondeos geotécnicos realizados en los túneles y en el terreno por el que transcurre la línea, en desuso desde hace 47 años.
Estas investigaciones son fundamentales para poder conocer las dificultades que pueden aparecer durante las obras y para poder identificar, evaluar y elegir las soluciones técnicas a utilizar. Los estudios deberán estar finalizados a final de 2020, para que después se puedan elaborar los proyectos de ejecución y comiencen las obras definitivas, aún sin fecha.

Los trabajos han consistido fundamentalmente en la poda de árboles, el marcaje y eliminación de bloques rocosos, la limpieza de cunetas y la liberación de bocas de túneles y de muros. También se han llevado a cabo sondeos geotécnicos y otras investigaciones. Y han sacado a la luz una infraestructura que se encuentra en muy buen estado de conservación, según apuntaron técnicos de SNCF.
Estos estudios previos tienen un coste de 15 millones de euros, financiados al 50 por ciento por la Unión Europea y el resto por la Región Nueva Aquitania y el Gobierno de Aragón. Sólo el tramo entre Bedous y Canfranc, supone 4 millones de euros.
Se ha trabajado en 25 kilómetros de este tramo, que lleva 47 años de inactividad, de los cuales 6,7 pertenecen a los 16 túneles. Hay 36 puentes ferroviarios (4 demolidos), 48 obras hidráulicas, un puente de carretera, una pasarela peatonal y 9 pasos a nivel.


