El aeródromo de Santa Cilia celebra su 20 aniversario con el reto de incorporar el paracaidismo a su oferta
El aeródromo de Santa Cilia celebra su 20 aniversario con el objetivo de potenciar la oferta actual, incluir nuevas actividades y posicionarse a nivel internacional como uno de los más importantes del sur de Europa. Durante la jornada de este sábado se ha celebrado una jornada de puertas abiertas, a la que ha acudido mucho público y pilotos que hace dos décadas, apostaron por la creación del aeródromo y se han desarrollado exhibiciones de vuelo acrobático con la Patrouille Swift y el Real Aero Club de España, un concierto y vuelos cautivos en globo desde la Ciudadela de Jaca. El director gerente del aeródromo, Luis Ferreira, ha apuntado que el aeródromo «es el principio y final de una historia apasionante» en un marco incomparable como es el Pirineo. «El presente es haber recuperado toda la actividad que había hace unos 12 años e incorporar actividades nuevas como los vuelos turísticos que ya tenemos con una empresa, porque en el aeródromo no sólo hay vuelo sin motor, también con motor tiene muchas ventajas».

El «gran reto» es incorporar una escuela de ultraligeros y paracaidismo. En este sentido, «hay problemas porque hay temas medio ambientales de la potencia de motores», añade.No obstante, el balance de estos últimos años no puede ser mejor, ya que desde que Fly-Pyr aeroclub Nimbus se hace cargo de la gestión de las instalaciones, la actividad se ha incrementado considerablemente. «Respecto al número de pernoctaciones estamos en una 9.000 al año que genera directa o indirectamente el aeródromo», añade Ferreira, y lo utilizan anualmente alrededor de 400 pilotos, cifra a la que hay que sumar el resto de usuarios.

Además cuenta con «la mejor flota del país», 5 planeadores biplaza y 2 aviones adaptados a personas con discapacidad. En este sentido asegura que «somos los únicos que los tenemos en el país» y en esta actividad de vuelo adaptado, el aeródromo Fly-Pyr es un referente. En cuanto a las actividades que realiza, «dentro del vuelo a vela somos escuela, hacemos bautismos y recibimos a cualquiera, ya que los remolcamos, aerotaxis, gente que viene con sus aviones, y lo próximo será la escuela de vuelo ultraligero y paracaidismo».
Jorge Marqueta, director gerente de Turismo de Aragón ha recordado que estas instalaciones son «únicas» en Aragón y que el aeródromo «cuenta con unas características especiales en cuanto al tamaño de las pistas y sus infraestructuras». Además de potenciar las actividades con las que cuenta actualmente «tenemos que llevar a cabo otras iniciativas para posicionarnos a nivel internacional como uno de los más importantes del sur de Europa».

Los inicios del aeródromo de Santa Cilia se remontan a junio de 1989, cuando un grupo de pilotos de vuelo sin motor procedentes de distintos aeródromos franceses contactaron con el Aeroclub Nimbus para poner en marcha esta iniciativa que aún tendría que esperar 9 años para ser una realidad con el apoyo del Ayuntamiento de Santa Cilia y del Gobierno de Aragón. El XXX Campeonato Nacional de Vuelo a Vela, organizado por Nimbus en julio de 1998, serviría para la entrada en escena del Aeródromo de Santa Cilia en el panorama internacional. El desarrollo de las instalaciones iría, desde ese momento, estrechamente ligado a la actividad del aeroclub, llegando este a suponer un peso específico de más del 20% en la actividad habitual del Aeródromo.



