Crefco celebra su acto reivindicativo en Canfranc con «optimismo moderado» sobre la reapertura de la línea internacional
Cerca de 200 personas se han dado cita este domingo en Canfranc, en el tradicional acto reivindicativo que la Coordinadora para la reapertura del ferrocarril Canfranc-Olorón (Crefco) realiza todos los años en la estación internacional de Canfranc, para pedir la reapertura y modernización de la línea Zaragoza-Canfranc-Pau. Se da la circunstancia de que, este año, la Coordinadora cumple 25. Por ese motivo la concentración, además de ser un acto reivindicativo, ha sido un homenaje a las personas, organizaciones y entidades que antes del nacimiento de Crefco (1993) reivindicaron también esta comunicación ferroviaria con el norte de Europa y, también, un reconocimiento a todos los ciudadanos que a lo largo de este cuarto de siglo han secundado las movilizaciones convocadas por esta organización. Este año, el acto se ha celebrado con «optimismo moderado», debido a que las cosas avanzan «positivamente», sobre todo porque Europa ha mostrado su disposición a financiar la reapertura de la línea. No obstante, sigue existiendo algo de escepticismo, ya que los gobiernos de España y Francia todavía no han demostrado ese impulso por la línea internacional del Canfranc. Precisamente en esta jornada reivindicativa ha tenido lugar otro nuevo incidente con el tren, que ha llegado a Canfranc con más de dos horas de retraso. Se ha averiado el tren que salía de Zaragoza, y en el que viajaban asistentes a la concentración, entre ellos, el portavoz de Crefco Javier Garrido. Los pasajeros han tenido que viajar hasta Huesca en autobús, y ahí coger el tren hasta Canfranc. Su llegada a la localidad del valle del Aragón estaba prevista a las 10.36 y ha llegado a las 12.50 cuando prácticamente, el acto ya había finalizado.

La concentración ha tenido lugar en la zona de la boca del túnel ferroviario de Somport. A los discursos, les ha seguido un brindos con cava aragonés y champán francés, y ha finalizado con una foto de familia con la Estación Internacional de fondo, que en un año, habrá cambiado bastante su aspecto.
El alcalde de Canfranc, Fernando Sánchez, ha reconocido que de no ser por Crefco, «no se hablaría del Canfranc y hasta aquí no llegarían los trenes». Desde que se reabrió la línea hasta Bedous y se anunció después el apoyo de la Unión Europea al proyecto de la reapertura «estamos esperanzados, pero debemos mantener esa reivindicación más fuerte que nunca, y debemos ser exigentes con los gobiernos de Francia y España, Aragón y Aquitania». Precisamente al nuevo gobierno de España, dijo que había que recordarle que esta infraestructura «se enmarca en su nueva filosofía de sostenibilidad y medio ambiente».

El consejero de Vertebración del Territorio, Movilidad y Vivienda, José Luis Soro, ha recordado que «tenemos que ser optimistas pero realistas, ahora que vemos que las cosas se van a haciendo, es cuando hay que redoblar los esfuerzos y seguir como hasta ahora, entendiendo que Canfranc es una reivindicación colectiva». Además ha dado la enhorabuena a Crefco por estos 25 años de lucha que han sido fundamentales para mantener viva la llama de la reivindicación.
Alain Cazenave-Piarrot, portavoz de Creloc, ha manifestado que «nuestro combate y nuestro proyecto son comunes», y que llevan ambas coordinadoras 25 años «luchando juntos, y así continuaremos hasta la victoria». Por su parte, Javier Garrido, portavoz de Crefco ha explicado que ahora falta algo «fundamental», que es el acuerdo entre los gobiernos de España y Francia, que deben financiar esta infraestructura. «Si no lo hacen, la cofinanciación europea no servirá para nada».

La concentración se ha desarrollado, por lo tanto, en un ambiente de moderado optimismo por el impulso que recibió la reapertura cuando la región Nueva Aquitania reabrió 25 kilómetros de vía férrea. Desde el verano de 2016 los trenes franceses llegan ya a Bedous, separada de la estación internacional por solo 33 kilómetros. También gracias al empeño de Alain Rousset, presidente de la vecina región francesa, se puso en marcha el grupo cuatripartito, del que forman parte además de Aragón los gobiernos centrales de España y Francia, que consiguió fondos de la Unión Europea para la realización de estudios y proyectos sobre la reapertura, que tienen un coste total de 15 millones de euros. También ha contribuido a ese optimismo el comienzo de las obras de actuación urbanística en la plataforma de la estación de Canfranc que, aunque no estén vinculadas a la recuperación del tráfico internacional, es evidente que esos planes se verían muy beneficiados por ella. Finalmente, que la Comisión haya preseleccionado la reapertura de este ferrocarril entre los proyectos que podrían recibir fondos europeos entre 2020 y 2027, es otro motivo para la esperanza.


