
El interés por el gran eclipse solar que cruzará España el próximo 12 de agosto de 2026 quedó patente este miércoles por la tarde en Jaca. Más de un centenar de personas abarrotaron el Salón de Ciento del Ayuntamiento para asistir a la conferencia ‘Astronomía para un eclipse’, organizada por los Cursos de Verano de la Universidad de Zaragoza e impartida por el doctor en Matemáticas y divulgador científico Víctor Lanchares.
La respuesta del público fue tan numerosa que el histórico salón se quedó pequeño, obligando a muchos asistentes a seguir la charla de pie. Un éxito que volvió a demostrar el atractivo que siguen teniendo las actividades divulgativas promovidas por la Universidad de Zaragoza en la capital jacetana.
Jaca, ciudad universitaria y referente de los Cursos de Verano
El alcalde de Jaca, Carlos Serrano, fue el encargado de abrir el acto, destacando la consolidada relación entre el Ayuntamiento y la Universidad de Zaragoza y el respaldo ciudadano que reciben año tras año los Cursos de Verano.
«Los Cursos de Verano siempre son un rotundo éxito», señaló Serrano, quien aseguró que era «un auténtico placer» contemplar el Salón de Ciento completamente lleno. El alcalde recordó además que la ciudad ya se encuentra inmersa en la preparación del centenario de los Cursos de Verano, cuya primera edición impulsó Domingo Miral en 1927.
Serrano insistió en la importancia de seguir reivindicando a Jaca como ciudad universitaria y agradeció tanto la presencia del conferenciante como la extraordinaria respuesta del público, pidiendo disculpas a quienes tuvieron que seguir la conferencia en condiciones menos cómodas debido al lleno absoluto.
Ciencia para todos
La delegada de la rectora de la Universidad de Zaragoza, Begoña Pérez, presentó al ponente destacando tanto su trayectoria académica como su labor divulgadora.
Lanchares es doctor en Matemáticas, profesor de la Universidad de La Rioja, presidente de la Agrupación Astronómica de La Rioja y miembro de la Sociedad Española de Astronomía. Según destacó Pérez, ha conseguido combinar la investigación científica con una intensa actividad divulgativa destinada a acercar la astronomía a públicos de todas las edades.
La representante de la Universidad recordó que los eclipses «han despertado la curiosidad de la humanidad desde hace siglos, inspirando mitos y marcando momentos históricos», por lo que la conferencia llegaba en un momento especialmente oportuno, a poco más de un año del esperado eclipse solar que atravesará España.
El gran eclipse del 12 de agosto de 2026
La conferencia estuvo centrada en explicar qué es realmente un eclipse, cómo se produce y por qué el fenómeno que vivirá la Península Ibérica durante los próximos años será tan excepcional.
Lanchares explicó que España vivirá un trío histórico de eclipses: el eclipse total de Sol del 12 de agosto de 2026, otro eclipse total el 2 de agosto de 2027 y un eclipse anular el 26 de enero de 2028.
Según indicó, se trata de una oportunidad extraordinaria, ya que los eclipses totales visibles desde un mismo lugar son muy poco frecuentes. De hecho, la media es de aproximadamente uno cada 400 años, aunque depende de la ubicación geográfica.
«Después de este ciclo habrá que esperar hasta 2053 para volver a tener un eclipse total que atraviese la Península Ibérica», explicó el divulgador, quien recordó que muchos aficionados viajan miles de kilómetros para contemplar estos fenómenos.
Jaca vuelve a quedarse a las puertas de la totalidad
Uno de los momentos más comentados de la conferencia llegó cuando Lanchares habló de la particular relación de Jaca con los eclipses solares.
Con humor, comentó que «no sé qué tiene Jaca con los eclipses totales de Sol, pero es muy esquiva», explicando que la ciudad ha quedado históricamente muy cerca de las franjas de totalidad, pero sin llegar nunca a situarse dentro de ellas.
Así ocurrirá también el 12 de agosto de 2026. Aunque el eclipse será espectacular y desde Jaca podrá observarse cómo la luna cubrirá una gran parte del disco solar, la ciudad quedará fuera de la estrecha banda donde el Sol desaparecerá completamente, por lo que será necesario desplazarse algunos kilómetros para disfrutar de la totalidad.
Lanchares recordó además un dato que sorprendió al público: el último eclipse total visible desde Jaca tuvo lugar en el año 1415 y el siguiente no llegará hasta el año 2665, lo que supone un intervalo de alrededor de 1.250 años.
¿Por qué la Luna puede tapar al Sol?
Con un lenguaje sencillo y numerosos ejemplos cotidianos, el matemático explicó que un eclipse no es más que un juego de luces y sombras provocado por la alineación entre el Sol, la Tierra y la Luna.
El conferenciante mostró cómo la Luna, pese a ser unas 400 veces más pequeña que el Sol, puede llegar a ocultarlo completamente porque también se encuentra aproximadamente 400 veces más cerca de la Tierra. Esa coincidencia hace que ambos cuerpos tengan prácticamente el mismo tamaño aparente cuando los observamos desde nuestro planeta.
A partir de esa circunstancia explicó la diferencia entre eclipses parciales, totales y anulares, así como conceptos como la sombra, la penumbra y la denominada «banda de totalidad», la estrecha franja del planeta desde la que puede contemplarse un eclipse total.
Cómo observar un eclipse con seguridad
Lanchares aprovechó la conferencia para desmontar algunos mitos que suelen difundirse en torno a estos fenómenos. Criticó algunas imágenes promocionales utilizadas en campañas turísticas por mostrar escenas imposibles desde el punto de vista astronómico y recordó que jamás debe observarse un eclipse directamente con prismáticos, telescopios o cámaras sin los filtros homologados, ya que puede provocar lesiones irreversibles en la retina.
El divulgador insistió en que la mejor forma de disfrutar del espectáculo será utilizar gafas certificadas para observación solar y planificar con antelación el lugar desde el que contemplarlo.
La conferencia concluyó entre aplausos tras un recorrido divulgativo que combinó ciencia, historia, curiosidades y sentido del humor, confirmando una vez más el excelente momento que atraviesan los Cursos de Verano de la Universidad de Zaragoza en Jaca y el creciente interés que despierta uno de los acontecimientos astronómicos más esperados de las próximas décadas.








