Jaca toma la iniciativa y refuerza con una nueva valla la protección del viaducto de Rapitán
El Ayuntamiento instala de forma provisional elementos de seguridad tras tres años reclamando una actuación al Ministerio, mientras la solución definitiva quedaría ligada a la futura variante de la ciudad
El Ayuntamiento de Jaca ha decidido pasar a la acción en el viaducto de la avenida de Rapitán y ha instalado nuevas vallas de protección para reforzar la seguridad en este punto de la ciudad. La actuación tiene carácter provisional y preventivo y se produce después de tres años de reclamaciones a la Administración estatal para que se adoptaran medidas en una infraestructura que el consistorio considera especialmente sensible.
El viaducto, situado en uno de los principales itinerarios de acceso al Hospital de Jaca, lleva años en el punto de mira del Ayuntamiento por los sucesivos episodios de riesgo registrados en la zona. La situación alcanzó especial gravedad esta primavera, cuando se produjeron dos suicidios en poco más de una semana, y el consistorio volvió a reclamar una respuesta urgente.
Ante la falta de una intervención concreta, el Ayuntamiento ha optado finalmente por instalar directamente las protecciones, prolongando las que ya existían, con el objetivo de mejorar la seguridad de un paso utilizado diariamente por peatones y por personas que se desplazan hasta el hospital.
Tres años esperando una respuesta
La decisión municipal es el resultado de una reclamación que se remonta a septiembre de 2023. El Ayuntamiento trasladó entonces a la Demarcación de Carreteras del Estado en Aragón su preocupación por la situación del viaducto y solicitó la adopción de medidas de seguridad y disuasión mientras no se ejecutara la futura variante de Jaca.
La petición no era nueva. El actual alcalde, Carlos Serrano, recuerda que durante el anterior mandato, cuando el Partido Popular estaba en la oposición, ya se habían planteado iniciativas municipales para abordar el problema.
Las solicitudes se fueron sucediendo durante los años siguientes, pero sin que se materializara una actuación en el viaducto. La situación volvió a ponerse sobre la mesa en marzo de 2026, después de nuevos acontecimientos, cuando el Ayuntamiento reclamó nuevamente medidas físicas de protección y solicitó al Ministerio información sobre las posibles actuaciones y sus plazos.
Para el consistorio, la gravedad de la situación hacía necesario adoptar medidas antes de que llegara la solución definitiva prevista para la infraestructura.
“Hemos decidido tomar cartas en el asunto”
El alcalde de Jaca, Carlos Serrano, explica que el Ayuntamiento ha tomado la decisión de intervenir directamente después de años de reclamaciones sin una respuesta que permitiera resolver el problema.
“Tras tres años de insistencia al Ministerio de Fomento para que nos buscasen una solución al problema del viaducto que sube por la avenida de Rapitán hasta el hospital, con todos los problemas que ha habido también en los últimos tres años y nunca habiendo recibido una respuesta afirmativa o de dar una solución, pues definitivamente el Ayuntamiento lo que ha decidido es tomar cartas en el asunto”, señala.
Serrano insiste en que las nuevas vallas no constituyen la solución definitiva, sino una actuación de emergencia para reforzar la protección mientras se mantiene la reclamación ante el Ministerio.
“De manera provisional y preventiva, hasta que, como insisto, el Ministerio de Fomento adopte una solución más definitiva, el Ayuntamiento de Jaca hemos decidido poner unas vallas de seguridad”, explica.
Las nuevas estructuras prolongan las protecciones que ya existían y buscan reforzar la seguridad de un viaducto por el que transitan peatones y personas que se dirigen al centro hospitalario.
“De esa manera dotar de seguridad a ese viaducto transitado por peatones, por personas que también suben al hospital y que ha causado problemas en los últimos años y que no podíamos consentir que eso siguiera así”, afirma el alcalde.
El Ayuntamiento ha comunicado al Ministerio la actuación realizada. “Hemos tomado la decisión de actuar directamente desde el Ayuntamiento, dándole comunicación al Ministerio de Fomento”, añade Serrano.
El desencuentro con Transportes
La decisión municipal llega después de una respuesta del Ministerio que no satisfizo las expectativas del Ayuntamiento. Transportes trasladó al consistorio que la avenida Rapitán tiene consideración de vía urbana, por lo que la Demarcación de Carreteras del Estado no asumiría directamente la actuación. Al mismo tiempo, señalaba que cualquier intervención que pretendiera realizar el Ayuntamiento debía contar con la correspondiente autorización.
Esta posición provocó el rechazo del alcalde, que consideró contradictorio que se señalara que la vía es competencia municipal y, al mismo tiempo, se exigiera autorización estatal para actuar sobre ella. El Ministerio también apuntó a las dudas sobre la eficacia de intervenir únicamente en este punto, ante la existencia de otras estructuras próximas.
Para el Ayuntamiento, sin embargo, estas consideraciones no podían servir para mantener la situación sin cambios durante más tiempo.
Una solución que no llegará de inmediato
El principal argumento de Transportes para no plantear una actuación estructural sobre el actual viaducto está relacionado con la futura Variante de Jaca.
El proyecto contempla modificar el trazado de la carretera y sustituir la actual configuración del viaducto en el marco de una nueva infraestructura que permitirá completar las conexiones entre la A-21 y la A-23.
La planificación de esta actuación sitúa la solución definitiva a varios años vista. Precisamente por ello, el Ayuntamiento considera necesario adoptar medidas provisionales que permitan mejorar la seguridad durante el periodo de transición.
El consistorio ya había previsto incluso una partida presupuestaria para colaborar en la adopción de medidas de protección.
Ahora, finalmente, ha ejecutado directamente la instalación de las nuevas vallas.
Un punto de paso hacia el hospital
El viaducto de Rapitán tiene además una importancia especial dentro de la movilidad cotidiana de Jaca. La avenida conecta la ciudad con el entorno del Hospital de Jaca y es utilizada tanto por vehículos como por peatones.
El Ayuntamiento considera que la protección del recorrido peatonal resulta especialmente importante en este contexto y que no era razonable mantener la situación actual hasta que se ejecutara la variante.
La nueva valla pretende, por tanto, ofrecer una respuesta inmediata y preventiva, sin renunciar a la reclamación de una solución permanente.
La actuación municipal no modifica la reivindicación de fondo: que el Ministerio concrete una solución para el conjunto de la infraestructura y que, mientras esta llega, se puedan adoptar medidas eficaces de protección.
Una decisión después de años de reclamaciones
Con la instalación de las nuevas vallas, el Ayuntamiento pone fin, al menos de manera provisional, a tres años de reclamaciones sin una actuación física en el viaducto. La primera petición formal del actual mandato se produjo en septiembre de 2023. Desde entonces, el consistorio ha reiterado la necesidad de intervenir, especialmente después de los sucesos registrados durante la primavera de 2026.
La respuesta ministerial, que vincula la transformación definitiva del viaducto a la futura variante, no ha convencido al Ayuntamiento.
Por eso, Jaca ha decidido asumir una actuación que considera necesaria para reforzar la seguridad de un espacio especialmente sensible, aunque sea de manera temporal.
El alcalde insiste en que la instalación de las vallas no significa que el Ayuntamiento dé por cerrada la reivindicación. Al contrario, el consistorio mantiene que continuará reclamando al Ministerio una solución definitiva.
“No podíamos consentir que eso siguiera así”, concluye Serrano.



