Juan Latorre recibe la Bara Jaquesa por su compromiso con el patrimonio de la Jacetania
La Asociación Sancho Ramírez reconoce la trayectoria del maestro y dibujante, autor de numerosas obras dedicadas a iglesias, ermitas, pueblos y otros elementos del patrimonio pirenaico.
La Asociación Sancho Ramírez ha entregado este viernes en la Ciudadela de Jaca la Bara Jaquesa 2026 a Juan Latorre Durán, en reconocimiento a toda una trayectoria dedicada a la conservación, divulgación y puesta en valor del patrimonio de la Jacetania y de la provincia de Huesca. El acto, celebrado en uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad, reunió a representantes de la asociación, familiares, amigos y miembros de la sociedad jacetana.
La distinción reconoce especialmente la labor desarrollada por Latorre a través de sus dibujos, publicaciones y actividades educativas, pero también su colaboración continuada con la Asociación Sancho Ramírez y su implicación en iniciativas destinadas a acercar el patrimonio a los escolares y a la sociedad.
El presidente de la Asociación Sancho Ramírez, Francisco González Puértolas, explicó que la Bara Jaquesa nació hace una década, coincidiendo con el 30 aniversario de la asociación. La Asamblea General decidió entonces crear un reconocimiento destinado a personas o instituciones que hubieran contribuido con su trabajo a la conservación y difusión del patrimonio.
El nombre elegido tampoco es casual. La asociación quiso recuperar el término de una antigua medida medieval, la bara jaquesa, vinculada además a un elemento patrimonial de especial significado para la entidad: la propia Ciudadela de Jaca, donde todavía pueden encontrarse referencias a esta medida.
González Puértolas destacó que Latorre ha colaborado con la asociación «desde el principio», participando en diferentes actividades y publicaciones. Pero quiso subrayar que el reconocimiento no se debe únicamente a sus dibujos, sino también a la labor que ha desarrollado como docente, acercando a sus alumnos el patrimonio arquitectónico de Jaca y de otros enclaves de la provincia.
«Nos ha enseñado con sus dibujos iglesias, ermitas, capiteles, casas, pastones y muchos elementos de nuestros pueblos que nos pasan desapercibidos», señaló el presidente de Sancho Ramírez.
Una mirada al patrimonio a través del dibujo
La trayectoria de Juan Latorre está estrechamente ligada a una particular manera de observar el patrimonio. Sus dibujos no se limitan a reproducir grandes monumentos, sino que prestan atención también a aquellos pequeños detalles que forman parte de la identidad de los pueblos y que, con frecuencia, pasan inadvertidos.
La propia Asociación Sancho Ramírez recoge en el acta del galardón que detrás de sus dibujos existe «un paciente trabajo» y «innumerables horas invertidas en recorrer caminos solitarios, pueblos y ciudades», además de una sensibilidad alimentada por el estudio y por el amor a la tierra.
Latorre ha colaborado en diferentes números de la revista de la asociación y fue autor de los dibujos de publicaciones como ‘Las Piedras del Camino, Huesca pintoresca’, editada en 1998, y ‘Piedras humanizadas’, publicada en 2010. En esta última recorrió 217 lugares y reunió 446 representaciones de obras realizadas en piedra.
También es autor de ‘Pertusa en la memoria de las gentes’, un trabajo dedicado a su localidad natal, en el que recuperó recuerdos, paisajes, oficios, antiguas viviendas y las historias de sus vecinos.
Su trabajo ha trascendido igualmente el ámbito de las publicaciones. Durante años colaboró en iniciativas educativas destinadas a que los escolares conocieran el patrimonio de su entorno. Junto a otros docentes elaboró el cuaderno de trabajo interdisciplinar ‘Vamos a San Juan de la Peña’, una herramienta con la que numerosos alumnos pudieron acercarse al enclave desde una perspectiva natural, artística e histórica.
Posteriormente, tras la desaparición de la EGB y la implantación de la ESO, participó también en la elaboración de materiales educativos sobre patrimonio destinados a estudiantes de Primaria.
«Nunca lo hice buscando lucro o reconocimiento»
Durante su intervención tras recibir la Bara Jaquesa, Juan Latorre reconoció sentirse inicialmente «como un intruso» al conocer que había sido elegido para formar parte de la relación de personas distinguidas con este galardón.
Latorre explicó que, al recibir la noticia, repasó su trayectoria para intentar encontrar aquellas actividades que podían justificar su inclusión entre las personas reconocidas por la asociación.
Y puso el acento en una idea que atraviesa buena parte de su trabajo: su actividad relacionada con el patrimonio nunca tuvo como objetivo el lucro o el reconocimiento personal.
«Nunca, ni una sola de ellas, la realicé con el deseo de lucro o buscando aplausos», afirmó. «Lo hice porque me gusta mi tierra, porque siento muy profundamente mis orígenes, mis raíces y disfrutaba plasmándolas en papel mediante dibujos, pinturas y notas».
Según explicó, durante mucho tiempo ese trabajo tuvo un carácter personal, hasta que miembros y amigos de la Asociación Sancho Ramírez le animaron a compartirlo con la sociedad y, especialmente, con los escolares.
Su intención, señaló, era que sus dibujos pudieran servir a los adultos para recordar y descubrir lugares desconocidos y, en el caso de los más jóvenes, sembrar «una semilla» de conocimiento y sentimiento patrimonial que pudiera dar sus frutos con el tiempo.
De 56 pueblos y 117 imágenes a 217 lugares y 446 obras
El propio Latorre repasó durante el acto algunos de sus principales trabajos. En ‘Las Piedras del Camino’ recorrió 56 pueblos y dio a conocer 117 imágenes, con la colaboración de 77 personas que aportaron comentarios y recuerdos.
Posteriormente, con ‘Piedras humanizadas’, amplió considerablemente ese recorrido: visitó 217 lugares y reunió 446 representaciones de obras de arte en piedra. El objetivo, explicó, era reivindicar las raíces y reconocer el trabajo de quienes levantaron y conservaron ese patrimonio.
También recordó su participación en actividades vinculadas a la figura del rey Sancho Ramírez, incluida la programación del noveno centenario de su muerte. Entre otros trabajos, diseñó un sello conmemorativo con la imagen del monarca y sus atributos, del que se emitieron cinco millones de ejemplares.
Su producción incluye además trabajos dedicados a diferentes localidades, iglesias, entidades y asociaciones, así como una extensa labor de documentación y recopilación de patrimonio popular.
Una de sus colaboraciones más prolongadas fue con una revista comarcal, para la que durante 17 años realizó las portadas con sus dibujos, dando visibilidad a los pueblos y a su patrimonio.
El Ayuntamiento destaca su labor «como puente entre el pasado y el presente»
El alcalde de Jaca, Carlos Serrano, participó también en el acto y felicitó a Latorre por un reconocimiento que, a su juicio, pone en valor una trayectoria marcada por el amor al territorio y por su labor como docente.
Serrano agradeció asimismo a la Asociación Sancho Ramírez su trabajo continuado en favor del patrimonio y destacó el papel de la sociedad civil en la conservación de la identidad local. «Siempre lo digo: su dedicación constante a la divulgación, protección y puesta en valor de nuestro patrimonio es un ejemplo de cómo la sociedad civil puede convertirse en un motor de identidad y de futuro», afirmó.
Sobre Juan Latorre, el alcalde señaló que ha demostrado que la historia «no es solo un conjunto de fechas, documentos o piedras antiguas», sino también «emoción, memoria y un sentimiento compartido».
«Tu trabajo ha sido un puente entre el pasado y el presente», afirmó Serrano, quien destacó que sus dibujos y su labor divulgativa han permitido a muchas personas descubrir en el patrimonio, las tradiciones, los archivos y los paisajes de Jaca «un relato vivo que merece ser conocido y protegido».
El alcalde defendió además que preservar la memoria colectiva es una responsabilidad compartida y aseguró que personas como Latorre recuerdan que conocer la historia permite construir el futuro «con raíces firmes».
Una distinción vinculada a la defensa del patrimonio
La Asociación Sancho Ramírez dejó constancia en el acta de concesión de que Juan Latorre está «profundamente comprometido» con la divulgación del patrimonio de la Jacetania y de la provincia de Huesca.
Nacido en Pertusa y trasladado posteriormente a Jaca por su profesión de maestro, Latorre ha desarrollado una trayectoria en la que la enseñanza, el dibujo y la divulgación patrimonial han terminado formando parte de un mismo proyecto personal.
La Bara Jaquesa se incorpora así a una trayectoria de reconocimientos que la Asociación Sancho Ramírez concede a personas e instituciones que han contribuido a conservar y difundir el patrimonio.
En el caso de Juan Latorre, la asociación ha querido reconocer no solo la calidad artística de sus dibujos, sino, sobre todo, la mirada que hay detrás de ellos: la capacidad de detenerse en los pequeños detalles, documentarlos y convertirlos en una herramienta para que otros conozcan y valoren el patrimonio que les rodea.









