Biescas continúa combatiendo la procesionaria con la instalación de trampas en pinos y retirando manualmente los bolsones
Este mes de abril, el ayuntamiento de Biescas, con la participación del Taller de Empleo “Alto Gállego V”, programa de formación y empleo promovido por el mismo ayuntamiento y cofinanciado por el INAEM, continúa con su programa de control de la procesionaria del pino por segundo año consecutivo, tomando además nuevas medidas de lucha contra ésta peligrosa oruga en diferentes espacios públicos del municipio, según se informa en una nota de prensa.

A lo largo del año 2017, el Ayuntamiento de Biescas inició el programa de control de la procesionaria del pino con tratamientos fitosanitarios con el insecticida cipermetrina en el Parque de Conchada, el Parque Canino y el Parque de Arratiecho. Además se llevó a cabo la retirada manual de bolsones con orugas en diferentes puntos de la población, lo cual produjo una disminución considerable de la población de procesionaria y en algunos puntos la eliminación en su totalidad. Estas actuaciones fueron realizadas por el Taller de Empleo Alto Gállego IV y la empresa Fitoaragón S.L.
Actualmente, el Ayuntamiento de Biescas, continúa realizando el seguimiento de la evolución de esta plaga, así como poniendo los medios de control necesarios. Diez alumnos trabajadores del Taller de Empleo Alto Gállego V, dirigidos por un docente y un monitor se encuentran interviniendo en el parque de La Conchada y en el parque canino de la localidad. Están trabajando en la instalación de trampas en pinos y retirando manualmente los bolsones gracias al nuevo camión grúa de 18 metros de altura del ayuntamiento.

Además de la protección de zonas verdes públicas y de uso infantil, cobra especial importancia las áreas destinadas a mascotas, debido a los problemas que originan el pelo urticante de las orugas de procesionaria. Las mascotas no las distinguen como enemigo natural y acercan el hocico, siendo su área más sensible, generando urticarias, reacciones alérgicas y en los casos más graves, si son ingeridas o masticadas, necrosis con amputaciones en mucosas y lengua.
En la zona del Alto Gállego, así como en otras muchas del Pirineo, se viene observando desde hace unos 4 años, que desde finales de noviembre, hasta mediados de junio, las orugas realizan la procesión, y bajan para enterrarse en el suelo. Creando una situación de presencia continua de la oruga en el suelo, con las consecuencias negativas asociadas. Es decir, que un problema que hasta hace unos años se presentaba durante 15 o 20 días, en la actualidad son 6 meses. Cabe señalar, que la utilización de productos fitosanitarios durante periodos de tiempo extensos va en contra de las directrices europeas para el uso sostenible de los productos fitosanitarios



