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Transportes adjudica por 135,3 millones la variante de Jaca que conectará la A-21 y la A-23

El proyecto contempla la construcción de 8,05 kilómetros de autovía por el norte de Jaca, con tres enlaces, tres viaductos, un falso túnel de 200 metros y cinco pasos inferiores

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El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha adjudicado por 135,3 millones de euros, IVA incluido, las obras de construcción de la Variante de Jaca, una infraestructura que permitirá conectar las autovías A-21 de los Pirineos y A-23 (Mudéjar) y sacar de las travesías de la ciudad buena parte del tráfico de medio y largo recorrido.

La actuación, anunciada este viernes 7 de agosto, contempla la construcción de 8,05 kilómetros de nueva autovía que rodeará Jaca por el norte. El tramo conectará por el este con la A-23, entre Sabiñánigo y Jaca, y por el oeste con los tramos de la A-21 entre Jaca y Puente la Reina que ya se encuentran en servicio.

Según explica el Ministerio, el objetivo principal es que los vehículos que actualmente atraviesan Jaca por las carreteras N-330a y N-240 puedan utilizar la nueva variante, reduciendo así el tráfico, el ruido y otras molestias en el casco urbano, además de mejorar la seguridad vial.

Tres enlaces para conectar con Jaca

El proyecto contempla tres enlaces: Jaca Este, que dará servicio a un centro comercial, las urbanizaciones y la zona oriental de la ciudad; Jaca Norte, que conectará con la N-330 hacia Somport y con la N-330A de acceso a Jaca; y Jaca Oeste, que enlazará con las carreteras N-240 y A-2605.

La nueva autovía contará además con tres viaductos, uno de ellos sobre el río Aragón y otro sobre el arroyo Castiella, así como cinco pasos superiores, cinco pasos inferiores y un falso túnel de 200 metros en la zona del hospital. También se construirá una pasarela peatonal, se ampliarán dos pasos inferiores existentes y se ejecutarán seis muros.

Entre las medidas de integración ambiental previstas figuran la revegetación de taludes, actuaciones de integración paisajística, medidas para corregir el efecto barrera de la infraestructura -con especial atención al Camino de Santiago-, vallado cinegético y protecciones frente a la contaminación acústica.

Una infraestructura que llega en medio del debate sobre el proyecto

La adjudicación se produce además en un momento en el que la variante mantiene abierto un debate político y jurídico en Jaca. El pasado 24 de julio, Pirinews recogió las denuncias sobre la supuesta ilegalidad del proyecto y las peticiones para que se revisara su planteamiento.

Así, mientras el Ministerio da ahora un paso decisivo con la adjudicación de las obras, las críticas planteadas en las últimas semanas ponen el foco en distintos aspectos del proyecto y en la necesidad de revisar su adecuación a la normativa.

La asociación Jaca Sin Perder el Norte aseguraba que el proyecto presenta un defecto que podría comprometer su validez jurídica al no haberse adaptado al Código Estructural, una normativa estatal de obligado cumplimiento para este tipo de infraestructuras.

Conexión de dos grandes ejes viarios

Desde el Ministerio se presenta la actuación como una pieza estratégica para completar el itinerario formado por la A-21, la A-23 y la A-22 Lleida-Huesca, que conforman un eje alternativo al corredor del Ebro para el tráfico de largo recorrido y tienen una especial importancia para la vertebración de Aragón.

La nueva variante pretende, además, mejorar los tiempos de recorrido de los vehículos que actualmente atraviesan Jaca, evitando un recorrido urbano limitado a 50 kilómetros por hora y con numerosas intersecciones y pasos peatonales.


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