Denuncian la ilegalidad de la variante de Jaca y piden revisar el proyecto
La asociación Jaca Sin Perder el Norte sostiene que la infraestructura incumple el Código Estructural y reclama que se estudie la alternativa por el sur, que considera más rápida, económica y sostenible
La asociación Jaca Sin Perder el Norte ha dado un nuevo paso en su oposición a la variante que conectará la A-21 con la A-23. El colectivo asegura que el proyecto presenta un defecto que podría comprometer su validez jurídica al no haberse adaptado al Código Estructural, una normativa estatal de obligado cumplimiento para este tipo de infraestructuras.
Con el respaldo de un informe elaborado por un ingeniero de caminos, la asociación ha presentado escritos ante el Ministerio de Transportes, el Gobierno de Aragón y la Demarcación de Carreteras solicitando la paralización de los trámites de la obra hasta que se revise el proyecto.
No obstante, el presidente de la entidad, César San Juan, quiso dejar claro que el objetivo no es bloquear definitivamente la variante. «Paralizar el proyecto es una meta volante. Lo que queremos realmente es que se estudie la alternativa por el sur y que ambas opciones se comparen con criterios técnicos, económicos y ambientales», afirmó durante su comparecencia.
Denuncian que el proyecto no incorpora el Código Estructural
Según explicó San Juan, el proyecto original fue redactado en 2008 y actualizado en 2015, mientras que la modificación aprobada en 2024 únicamente sirvió para incrementar el presupuesto hasta los 143 millones de euros, sin adaptar el documento a la normativa aprobada por el Gobierno de España en 2021.
La asociación sostiene que el periodo transitorio para incorporar el Código Estructural finalizó el 10 de noviembre de 2024 y que, al no haberse actualizado el proyecto, este podría incurrir en un supuesto de nulidad.
Por ello, solicita que la Oficina de Supervisión de Proyectos revise el expediente, que los responsables técnicos certifiquen el cumplimiento de la normativa y que se suspendan tanto la contratación de las obras como las actuaciones derivadas del proyecto.
«No es un simple trámite administrativo»
El arquitecto Ángel García de Jalón, que respalda técnicamente la iniciativa, defendió que el Código Estructural regula aspectos esenciales de las infraestructuras, como los materiales, la seguridad, la sostenibilidad y la vida útil de las estructuras.
A su juicio, la adaptación no consiste únicamente en incorporar un documento al expediente, sino que podría obligar a recalcular cimentaciones, viaductos y elementos estructurales, modificando incluso las superficies afectadas por las expropiaciones y el presupuesto final de la obra.
«Todo lo que deriva de un proyecto que incumple una norma obligatoria puede quedar afectado», sostuvo.
Una nueva oportunidad para defender el trazado sur
La asociación considera que esta situación ofrece la oportunidad de reabrir el debate sobre el recorrido de la variante. Desde hace años defiende un trazado por el sur de Jaca, frente a la solución elegida por el Ministerio.
Según explicó García de Jalón, esa alternativa requeriría redactar un nuevo estudio informativo y una nueva declaración de impacto ambiental, ya que la vigente data de 2002. Aunque reconoció que esa tramitación supondría alrededor de dos años de trabajo, cree que permitiría desarrollar un proyecto más actualizado y adaptado a la realidad actual del territorio.
Además, aseguró que el corredor sur tendría un impacto paisajístico muy reducido, ya que buena parte del recorrido quedaría oculta por la propia orografía, y facilitaría una mejor integración de la infraestructura en el entorno.
«Llegaríamos antes por el sur»
Los representantes de la asociación también cuestionaron los plazos previstos para la variante norte. Basándose en la programación económica del Ministerio, consideran que la inversión prevista durante los primeros años será limitada y que la ejecución podría prolongarse durante una década o más.
En cambio, sostienen que el corredor sur permitiría construir una infraestructura más sencilla al discurrir por terreno abierto, con menos afecciones y menos necesidad de modificar infraestructuras existentes.
A ello añaden una ventaja que consideran estratégica para la ciudad: la creación de un nuevo acceso directo a Jaca desde el sur, conectado con la glorieta de entrada a la localidad, lo que, a su juicio, mejoraría notablemente la movilidad.
Mientras esperan una respuesta de las administraciones a los escritos registrados el pasado 14 de julio, desde Jaca Sin Perder el Norte insisten en que su propósito no es impedir que se construya una variante, sino conseguir que el Ministerio vuelva a comparar técnica, económica y ambientalmente las dos alternativas antes de iniciar unas obras que consideran «obsoletas» y con importantes deficiencias.



