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Vecinos de Villanúa solicitan regular los apartamentos turísticos y los pisos vacíos

Villanúa no es ajena a los problemas para encontrar una vivienda fija, ya sea de alquiler o de compra. Por ello, varias familias que buscan casa han entregado un escrito en el ayuntamiento solicitando apoyo para poder establecer su residencia permanente en la localidad.

Desde hace unos años las familias empadronadas o las que deciden ir a Villanúa y al valle del Aragón tienen grandes dificultades en encontrar una casa o un piso, ya sea para alquilar o para comprar. Con la expansión de las plataformas de alquiler, apenas hay arriendos de larga duración. Villanúa es un destino turístico muy demandado y los propietarios saben que van a sacar más rentabilidad alquilándolo a turistas, que a familias el año entero. A su vez, el valor de los apartamentos y de las casas de la zona es muy elevado.

En consecuencia, comprar tampoco es una opción, aunque casas y pisos a la venta sí que hay. Varias familias que se encuentran en esta situación han redactado un escrito y lo han entregado al ayuntamiento solicitando apoyo para poder establecer su residencia permanente en la localidad. “El arraigo de las personas es el único freno ante la despoblación rural. Los establecimientos se quejan de que no hay trabajadores, pero los trabajadores necesitan alojarse. Es un problema muy complejo, con repercusiones en distintas direcciones”, explica Stephanie Tirloy, profesora en un instituto de Jaca que vive en Villanúa desde hace un año y tiene dos niños escolarizados en el colegio de la localidad.

“El asentamiento de población fija repercute de manera directa en la vida del pueblo, como el número de niños y niñas en la guardería y en el colegio, la apertura diaria de comercios, el uso de los servicios culturales como la biblioteca u otros servicios. El pueblo necesita familias para vivir y trabajar”, añade.

“La oferta existente de viviendas a la venta, a pesar de ser muy elevada, no responde a las necesidades de las y los habitantes”

Medidas

En su escrito las familias sugieren a la administración local implementar diferentes medidas en este sentido. Por ejemplo, la creación de un listado actualizado de viviendas de alquiler de larga duración, estudiar ventajas basadas en impuestos municipales para los propietarios de residencia secundaria que incentiven el alquiler de larga duración, “en buen estado y a un precio razonable”. Muchas de las casas que se alquilan no están en buenas condiciones: son pequeñas, tienen calefacción eléctrica, mobiliario anticuado y descuidado. Algunas de las familias que han presentado el escrito forman parte de un proyecto de cooperativa social.

Son 25 familias apuntadas, aunque, si sale adelante, se construirán en una primera fase solo 10 viviendas unifamiliares. Esto demuestra que “la oferta existente de viviendas a la venta, a pesar de ser muy elevada, no responde a las necesidades de las y los habitantes”, añade Tirloy. Esta situación deja fuera a muchas familias que quieren empadronarse en Villanúa, profesores, policías, trabajadores de la hostelería, a jóvenes que quieran independizarse.

Venta

Alba Estrada y su marido Jesús Martínez, son otra pareja de Villanúa, que lleva meses mirando las casas que salen a la venta, y que está inscrita en la cooperativa de viviendas. Opinan que es “desolador” tantas contraventanas cerradas la mayor parte del año. “En realidad yo prefiero alquilar o comprar una casa ya hecha, no quiero que se construya más. Pienso en el impacto medio ambiental de la edificación. Esto conlleva un consumo energético, modificación del entorno, alteración visual, una enorme generación de residuos. Hay propietarios que vienen a sus residencias del pueblo como mucho una vez al año“, explica.

“Es difícil encontrar soluciones rápidas”

El alcalde de Villanúa, Luis Terrén, afirma que esta totalmente de acuerdo con la carta. “No podemos no estarlo, son evidencias. Sabemos que hay gente que quiere vivir en Villanúa y eso no nos deja indiferentes. Pero hay que ponerlo en el contexto de un ayuntamiento pequeño que tiene poca capacidad para cambiar esas cosas”, asegura. “No es solo un problema de Villanúa sino un problema nacional. El acceso a viviendas es complicado en todas partes. Lo cual no quita que tenemos que hacer todo lo que podamos en solucionarlo”, explica. Terrén ha participado en el encuentro más reciente del colectivo de familias interesadas en construir unas viviendas en régimen de cooperativa, “para mostrar la voluntad del ayuntamiento para apoyarles igual que a la anterior cooperativa”.
Luis Terrén: “Sabemos que hay gente que quiere vivir en Villanúa y eso no nos deja indiferentes”

Y aclara que el ayuntamiento tiene una capacidad anual entorno a 200.000 euros y no puede promover un edificio de viviendas de alquiler, pero si puede ceder el suelo a Suelo y Viviendas Aragón para que construya. Añade que tiene pendiente una reunión con el director de esta entidad para analizar la situación y transmitirle que hay mucha gente interesada en vivienda en Villanúa. “Nosotros como ayuntamiento cedemos el suelo y ellos se encargan de construir, sortear, vender. No es tan fácil pero por supuesto que lo intentaremos”.

Viviendas de uso turístico

El alcalde la Villanúa explica que se esta haciendo una modificación del Plan General de Ordenación Urbana para crear una zona de parcelas con idea de enajenarlas para primera residencia. “Salen 17 parcelas entre 300 y 400 metros porque entendemos que es la demanda. La gente que quiere vivir en el pueblo y en una casa. El tema es que normalmente tienes un periodo limitado para construir la casa, un año o dos y esto también puede suponer un problema pero queremos darle forma a este proyecto”, indica. Igualmente se quiere llevar un control de las viviendas de uso turístico, porque se sospecha que muchas que no están dadas de alta.

A día de hoy hay en Villanúa 68 casas y apartamentos con licencia para poder prestar este servicio de forma legal y tienen un total de 375 plazas. En cuanto a incentivar para que la gente alquile para largo plazo, Terrén explica que se puede hacer. Pero el ayuntamiento lo único que puede bonificar es el IBI y una persona que puede alquilar su piso por 2.000 euros en julio y otros 2.000 en agosto, “no va querer ninguna bonificación, no le interesa”.

Villanúa tiene ahora mismo 540 personas empadronadas y el numero se sigue incrementando. El alcalde reconoce que sin el gran problema de las viviendas, subiría mucho mas. Y asegura que está dispuesto a juntarse con las familias a escuchar propuestas y buscar soluciones.

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