Jaca se come 30.000 tapas en cinco días y El Perdido triunfa con tres premios
La XVIII edición del Concurso de Tapas, Cazoletas y Postres de la Jacetania reúne a 21 establecimientos y 46 propuestas. Marian Bandrés destaca la consolidación del certamen y anuncia que es necesario darle un nuevo impulso.

La hostelería de Jaca y la Jacetania vuelve a demostrar su capacidad de convocatoria. La XVIII edición del Concurso de Tapas, Cazoletas y Postres ha cerrado con alrededor de 30.000 elaboraciones servidas durante los cinco días de celebración, una cifra muy similar a la del año pasado y que confirma la consolidación de una iniciativa que nació para dinamizar el sector en los periodos de menor actividad turística.
La Escuela de Hostelería del Colegio Escuelas Pías de Jaca ha acogido este lunes la entrega de premios de un certamen en el que han participado 21 establecimientos con un total de 46 propuestas gastronómicas. El Gastrobar El Perdido ha sido uno de los grandes triunfadores, con tres galardones, mientras que el Restaurante Cobarcho y el Restaurante Lililium se han llevado los principales reconocimientos del jurado técnico.
La presidenta de ACOMSEJA, Marian Bandrés, ha valorado muy positivamente los resultados de esta edición. «Una vez más hemos recibido éxito, prueba de que el motivo por el que nació este concurso, que era dinamizar la hostelería de nuestro territorio en épocas un poco más bajas, se ha conseguido», ha señalado.
Bandrés ha destacado que el número de elaboraciones vendidas se mantiene en torno a las 30.000 unidades entre tapas, cazoletas y postres, lo que demuestra que el certamen está «perfectamente consolidado». No obstante, considera que después de 18 ediciones ha llegado el momento de evolucionar. «Hay que elevarlo, darle una vuelta y adaptarlo a las nuevas cosas que nos trae la gastronomía», ha apuntado.
El Perdido suma tres galardones
El Gastrobar El Perdido ha vuelto a destacar en el palmarés con tres reconocimientos: el premio del jurado técnico y el del público al Mejor Postre, por Plátano parece… pero no es, y el premio popular a la Mejor Tapa, por Baozi del Pirinero.
Su chef, Alberto Sánchez Porcel, ha reconocido que acumular premios «da mucha satisfacción» y ha agradecido especialmente el trabajo de su equipo y la respuesta de los clientes. «Intentamos hacerlo bien y sacar cosas nuevas. Nos lleva mucho tiempo, pero al final, poco a poco, entre todos lo sacamos y lo hacemos posible», ha explicado.
El Baozi del Pirinero era una elaboración de inspiración japonesa, con un pan teñido con tinta de calamar y relleno de un guiso de ternasco de Aragón, cocinado al vapor. Se acompañaba de una pipeta con la salsa del propio guiso y una compota de manzana y canela.
El postre premiado, Plátano parece… pero no es, escondía una mousse de plátano con fruta caramelizada y un interior de caramelo salado, recubierto de chocolate blanco y decorado con aerógrafo.
Sánchez Porcel ha destacado también el esfuerzo que supone participar en el concurso mientras se mantiene la actividad habitual del establecimiento, con un equipo de seis o siete personas y otros servicios de restauración que atender. Pese a ello, ha asegurado que este año han registrado un incremento de ventas respecto a ediciones anteriores.
El premio del jurado técnico a la Mejor Tapa ha recaído en el Restaurante Cobarcho, por Mollejuda, mientras que el Restaurante Lililium ha conseguido el de Mejor Cazoleta con Tradición.
El resto del palmarés se completa con los siguientes reconocimientos:
- Mejor Tapa Kilómetro Cero: Bar Cafetería L’Artica, por Pretzel aragonés.
- Mejor Tapa Sin Gluten: Bar Cafetería Vorax, por Muslo Vorax.
- Mejor Cazoleta (premio popular): Bar Marboré, por Otoño en el Pirineo.
- Mejor Camarera (premio popular): Sara Beatriz González Ramos, de La Nicolasa.
Sara Beatriz González, que lleva aproximadamente un año trabajando en el establecimiento, ha reconocido que no esperaba recibir el galardón. «No me lo esperaba para nada», ha confesado. Preguntada por las razones por las que cree que el público la ha elegido, ha apuntado a su forma de atender: «Será que atiendo bien, sonrío mucho y transmito alegría». La premiada ha explicado que el concurso ha supuesto jornadas de mucho trabajo y tensión, pero ha defendido la importancia de mantener siempre una buena actitud con los clientes.
ACOMSEJA agradece la solidaridad de 47 establecimientos durante los incendios
La entrega de premios ha tenido también un momento especialmente emotivo cuando Marian Bandrés ha querido recordar la colaboración de la hostelería durante los incendios del pasado agosto en las Peñas de Riglos.
La presidenta de ACOMSEJA ha compartido los datos de la ayuda coordinada por la asociación durante aquellos días: se prepararon 1.821 almuerzos, comidas y cenas para los voluntarios, además de facilitar agua, hielo, fruta, galletas, barritas energéticas y otros productos de alimentación.
Cuando el Ayuntamiento de Jaca y la Comarca de la Jacetania solicitaron colaboración para atender a los primeros voluntarios, la respuesta fue inmediata. Alrededor de 47 establecimientos, entre bares, restaurantes, cafeterías y un supermercado asociado, se pusieron a disposición de las necesidades que iban surgiendo.
«No hubo excusas ni protestas. Daba igual la cantidad o el poco tiempo disponible. Siempre aparecía alguien diciendo: ‘Yo lo hago’, ‘cuenta conmigo’ o ‘dime cuántas necesitas y para qué hora’», ha recordado Bandrés al leer la carta de agradecimiento que envió a los asociados.
La presidenta ha destacado que todo ocurrió en pleno puente de agosto, uno de los periodos de mayor actividad para los negocios, que reorganizaron sus cocinas y equipos para atender las peticiones. También ha animado a mantener el apoyo a los pueblos afectados, visitando sus establecimientos y contribuyendo a recuperar su actividad económica. «Fueron jornadas de nervios, tristeza y preocupación, pero también momentos en los que se vio la enorme categoría humana de nuestra gente. No puedo estar más orgullosa ni más agradecida», ha expresado.
Carlos Serrano reivindica la tradición del tapeo en Jaca
El alcalde de Jaca, Carlos Serrano, ha participado en la entrega de premios y ha reivindicado la tradición del tapeo como una de las señas de identidad de la ciudad. El regidor ha recordado establecimientos históricos como Mar Gregorio, Tomás o El Jardín, cuyas especialidades gastronómicas forman parte de la memoria de varias generaciones de jacetanos.
«Hay que recuperar ese espíritu de antes de que existieran los concursos de tapas», ha señalado, insistiendo en la importancia de mantener los negocios abiertos y favorecer el relevo generacional. Serrano ha animado también a conservar las tapas tradicionales y a seguir apostando por los productos de kilómetro cero. El alcalde ha felicitado a ACOMSEJA y a los profesionales participantes, destacando que el concurso debe servir de estímulo para seguir trabajando, innovando y promocionando la hostelería local.



