La carretera a San Juan de la Peña tendrá nuevos cortes hasta diciembre por las obras tras el incendio de Riglos
La A-1603 permanece cerrada desde el martes y hasta este viernes al mediodía. La actuación de emergencia se prolongará hasta la primavera de 2027 y obligará a un nuevo corte total a finales de noviembre

La carretera A-1603, que da acceso a los monasterios de San Juan de la Peña, afrontará nuevos cortes de tráfico durante las próximas semanas debido a las obras de emergencia para reparar los daños provocados por el incendio de las Peñas de Riglos del pasado verano. Los trabajos, que han comenzado esta semana, se prolongarán hasta la primavera de 2027 y se desarrollarán en tres fases, con afecciones al tráfico en distintos tramos de la vía.
El corte actual se inició el martes 27 de octubre a las 7.00 y está previsto que se mantenga hasta este viernes 30 de octubre a las 12.00. Durante estos días se está aplicando una fina capa de asfalto en el tramo comprendido entre la carretera A-1205 y Botaya. Los vecinos de esta localidad disponen de una salida alternativa por la N-240.
La segunda fase está prevista entre finales de noviembre y el 4 de diciembre. En este caso, las actuaciones se centrarán en la restitución de las obras de drenaje dañadas por el fuego, la retirada de vegetación quemada en los márgenes con riesgo de desprendimiento y la sustitución de señales y barreras de seguridad, biondas, deterioradas por las llamas y las altas temperaturas. Estos trabajos se desarrollarán entre la N-240 y Botaya y requerirán el corte total de la calzada. Durante este periodo, los vecinos de Botaya podrán salir por la A-1205.
La tercera fase se ejecutará durante los meses de febrero y marzo de 2027 y consistirá en el extendido de una nueva capa de asfalto y el pintado de las marcas viales horizontales en el tramo comprendido entre Botaya y los monasterios. El calendario de esta última intervención estará condicionado por la climatología.
Reparar los daños del incendio
La actuación de emergencia tiene como objetivo restituir las infraestructuras y los elementos de seguridad de la carretera que resultaron afectados por el incendio del pasado verano. Además de reparar los sistemas de drenaje y retirar la vegetación quemada que pueda desprenderse sobre la calzada, se sustituirán las señales y las biondas que hayan perdido sus propiedades debido a las llamas y las altas temperaturas.
Los trabajos incluyen también la reparación de los daños en el firme ocasionados por la maquinaria pesada que intervino en las labores de extinción, mediante la aplicación de una capa de asfalto y la posterior renovación de la señalización horizontal.



