La Zoca de Navidad se enciende en Jaca sumando tradición y solidaridad
La Zoca de Nabidá de Jaca ha sumado este año a su valor simbólico y festivo un marcado carácter solidario, al destinar la recaudación del chocolate y el vino a la investigación oncológica, en un gesto impulsado por el Club Baloncesto Jaca.

La plaza Ripa de Jaca ha acogido este martes por la tarde el tradicional encendido de la Zoca de Navidad, que este año se ha teñido de solidaridad. Organizada por Gaiters de Chaca, con la colaboración del Ayuntamiento de Jaca y otras empresas locales, ha contado con mucha afluencia de público, sobre todo familiar. Este año, se decidía que el Club Baloncesto Jaca era el beneficiario de esta cita, pero el club jaqués ha decidido donar la recaudación obtenida a la Sociedad Española de Oncología, tal y como hubiera querido Patricia Ordoñez, presidenta del Club de Escaladores del Pirineos recientemente fallecida.
Los villancicos de los Gaiters han dado comienzo al acto, y posteriormente, Fran Ponce ha sido el encargado de contar el cuento ‘O Chiflo de Navidad’. En la cultura pirenaica existe una vieja tradición que ha servido de vínculo entre los montañeses y que es conocida como ‘A Zoca de Navidá’. De la leña que se empezaba a recoger en primavera para pasar el invierno, se elegía la zoca de «caxico» más grande. Esta se dejaba secar en la era y en la noche víspera de Navidad, se subía hasta la cocina y se colocaba en el fondo de la «tizonera». Antes de encenderla había que bendecirla mediante un rito que pronunciaba el pequeño de la casa: «Buen tizón, buen barón, buena casa, buena brasa, que Dios bendiga al amo y a la dueña de esta casa».
A continuación, se marcaba la señal de la cruz rociándola con el porrón. La zoca duraba hasta el día de Reyes. Las cenizas del árbol quemado por el fuego solsticial se esparcían con los trigos de siembra, para evitar las plagas en las cosechas. El encendido de la zoca es un rito de regeneración de la vida.
Solidaridad
El alcalde de Jaca, Carlos Serrano, subrayó el carácter especial que ha tenido este año el encendido de la Zoca de Nabidá, al incorporar un marcado componente solidario. “Es un acto muy tradicional que siempre se celebra a beneficio de clubes locales, pero en esta ocasión tiene un significado especial”, explicó. Serrano detalló que correspondía al Club Baloncesto Jaca recibir la recaudación y que la entidad decidió, “en un gesto de generosidad y solidaridad”, donar íntegramente el dinero obtenido con el chocolate y el vino a la Sociedad Española de Oncología Médica.
Esta decisión, añadió el alcalde, está vinculada al reciente fallecimiento de Patricia Ordóñez, presidenta del Club Escaladores del Pirineo, muy querida en la ciudad, quien expresó su deseo de que no se enviaran flores a su funeral y que, en su lugar, se realizaran donaciones con fines solidarios. “A través de una iniciativa previa ya se ha superado la cifra de mil euros, y lo recaudado hoy se sumará a esa aportación”, señaló Serrano, destacando que la Zoca de Navidad ha tenido este año “un doble motivo: mantener la tradición y ser más solidarios que nunca”.
Por su parte, el presidente del Club Baloncesto Jaca, Carlos Iralde, recordó que la idea de vincular cada edición de la Zoca a una entidad concreta surgió con el objetivo de apoyar causas locales. “Cuando se nos propuso hacerlo de esta manera nos pareció una iniciativa estupenda”, afirmó. En el contexto de este año y por la vinculación personal y emocional con el Club Escaladores del Pirineo, el club decidió destinar la recaudación a la investigación oncológica. “Creímos que era la mejor forma de aportar y de rendir un pequeño homenaje”, concluyó.



