“Un pueblo que crece, no se puede permitir recortes en el colegio”
Villanúa y Canfranc se movilizan contra los recortes en la escuela.
La escuela publica no es un negocio, no es un empresa. No se puede despedir personal para reducir coste y llegar al rendimiento deseado. El provecho de la escuela pública se mide con otros parámetros. Este bien público al servicio de todos tiene que tener suficientes docentes para poder impartir una educación de calidad durante el curso que viene. Y el entorno rural tiene que tener la misma visibilidad que las ciudades.
Las administraciones, las familias y los docentes de CEIP Collarada (Villanúa) y CEIP Los Arañones (Canfranc) denuncian las medidas tomadas para el próximo curso y afirman que no se puede ofrecer una educación completa en estas condiciones. Como todos los centros educativos del país, exigen una oferta suficiente de plazas, explican que la educación no se puede recortar.
Intranquilidad entre las familias
Una noticia disparada en un muy buen momento, «justo en la puerta de las vacaciones», hace que los docentes pasen una vacaciones entre desesperación e incertidumbre. Los Ayuntamientos de Canfranc y Villanúa han tomado medidas apoyando a las familias y a la comunidad educativa, solicitando que no se reduzca el número de profesores en las aulas. “Se han mantenido conversaciones con el departamento provincial de educación para intentar revertir esta situación y se está en contacto a nivel político en un frente común con las localidades afectadas”, explica Luis Terrén, alcalde de Villanùa.
Fijar la población en el entorno rural “no es algo fácil y sin educación pública de calidad esto se pone en peligro aun más”. El alcalde añade que cuando hay recortes los primeros en notarlo son los colegios rurales, que siempre están mas justos de personal por sus particularidades.
“El colegio es el principal referente del crecimiento del pueblo, también es un elemento de decisión para las nuevas familias que eligen Villanúa para un nuevo proyecto de vida, por lo tanto siempre estamos en alerta para mantener y si es posible mejorar su situación”, señala.
En el caso del colegio de Villanùa, casi siempre se han cubierto las necesidades educativas, “pero gracias al esfuerzo del personal docente del centro. Un pueblo que crece, como es Villanúa, no puede permitir recortes en el colegio”.
No es difícil de probar que la falta de docentes está afectando la calidad de la educación. Hay que invertir en educadores, no multiplicándoles el trabajo, hacer sus tareas imposible de completar. No hay futuro sin una buena educación pública. El camino es motivar a los profesores, porque sólo así tendremos alumnos motivados.

Entrevista a Leyre Jimenez, directora CEIP Los Arañones, Canfranc
¿En que consisten los recortes en Canfranc y en Villanùa?
En la última semana de junio los equipos directivos recibimos un correo en el que nos informaban que se había recortado el numero de profesores: el 20% en Villanúa, es decir, un profesor y el 10 % en Canfranc, una media jornada. Después de las alegaciones que se habían enviado desde los colegios, AMPAS y otro tipo de representaciones, habían decido incrementar este recorte: ahora a Villanúa le falta media plaza, y en Canfranc como se quitó media, dan un cuarto, pero sigue faltando un cuarto de jornada. Los datos están aun pendientes de actualizar.
En septiembre, cuando veamos el número final de alumnos, vamos a poder pedir si necesitamos, más personal. Ellos lo van a valorar y se supone que nos concederán lo que nos haga falta. Pero difícil lo veo. El aviso de estos recortes se ha hecho muy bien, justo a la puerta de las vacaciones y llevamos todo el verano pendientes del ordenador, con llamadas, con correos electrónicos. No debería ser así, se supone que estamos de vacaciones.
¿Que significa plantearse el curso con falta de profesorado con respeto al curso
pasado?
Ahora nos tendremos que volver a reunir y repartir el trabajo. Si antes un profesor se encargaba de varios proyectos, ahora esas tareas se reparten entre los que quedan. Yo estoy en el equipo directivo, desarrollo las tres funciones del equipo directivo, mas educación física, mas otra área que será lengua o matemáticas, a lo que habría que sumar el proyecto de arte.
Es todo el rato reformular y reformular y a ver de dónde sacamos las horas. Tenemos proyectos ya empezados, que son transversales, para todas las edades, que se verán afectados. Puede que con alguno no podamos seguir, a otros les tendremos que dar una vuelta para ver cómo los reformulamos para que tenga su lógica y su hilo conductor.
¿Y el alumnado?
Pues con el número correcto de personal iría todo más relajado y con más calidad. Se verá muy afectada la atención a la diversidad. Los alumnos que necesitan más ayuda, los que tienen dificultadas o discapacidades, necesitan mucha atención. Si nos quitan profesorado, no se cómo se podrá hacer… A veces aquellos niños necesitan un profesor para ellos. Con menos horas no puedo seguir ofertando lo mismo.
¿Que pasará con los colegios pequeños?
En la escuela rural siempre estamos luchando para que nos den más recursos, que normalmente llegan menos por la ratio que tenemos. Pero sí necesitamos recursos y docentes. En los colegio pequeños, los grupo que tenemos son ínter nivelares. Si ya de por si es difícil programar una asignatura, teniendo alumnos de diferentes edades y quitándonos horas… ¿de dónde saco el tiempo?, ¿De dónde lo quito?, ¿Qué sacrifico?
Espero que se nos haga el mismo caso que a los grandes. Porque a veces nos sentimos como unos satélites, estamos, pero no somos tan visibles… Nuestra inspectora se ha mostrado receptiva y pendiente, pero no está en su mano.
El colegio tiene el respaldo del ayuntamiento de la localidad…
Si, y la verdad que Fernando Sánchez, el alcalde de Canfranc, se preocupa mucho por la escuela, por la despoblación. Nos llama y nos pregunta qué tal los niños, qué tal nosotros y las familias. Así que desde el primer minuto que se enteró de los recortes, me llamó y dijo que tenemos todo su apoyo. Cuando hicimos la concentración en Sabiñánigo de las AMPAs, en la que participé por estar en la junta directiva del cole de mis hijos, allí estaba también el alcalde.
¿Agregarías algo más?
Quiero añadir que la administración nos da mucha carga burocrática. Con la nueva ley, hemos tenido que cambiar toda la programación, que me parece bien también, pero nos queda muy poco tiempo para lo que de verdad importa: preparar clases interesantes y estar con los niños, que es con los que queremos estar. ¡Que nos dejen programar clases de calidad! ¡Que nos dejen trabajar a gusto! Amo la educación y me encanta estar con los niños. Necesitamos esa libertad de poder prepararnos unas clases memorables y de calidad, disfrutar de nuestro trabajo.



