Los desalojados por el incendio de Las Peñas de Riglos podrían empezar a volver a sus pueblos entre el martes y el miércoles
La mayor parte del incendio se encuentra estabilizada, aunque todavía quedan sectores en los que continúan los trabajos de extinción y consolidación. Se trabaja ya en el escenario del realojo y en garantizar los servicios básicos de las localidades afectadas.
La evolución del incendio forestal de Las Peñas de Riglos permite afrontar con mayor optimismo las próximas horas y abre la puerta a que los vecinos desalojados puedan comenzar a regresar progresivamente a sus localidades de origen entre este martes y el miércoles, siempre que las condiciones del fuego continúen siendo favorables y existan garantías suficientes de seguridad.
El jefe de Servicio de Seguridad y Protección Civil, Jorge Crespo, ha explicado que el operativo está trabajando ya en el escenario del realojo de los vecinos, aunque ha insistido en que la decisión dependerá de la evolución del incendio y de que estén garantizados servicios esenciales como el agua, la electricidad, las comunicaciones y la movilidad.
“Estamos trabajando en ese escenario de realojo, que podría ser mañana si la evolución es buena o podría demorarse a pasado mañana”, ha señalado Crespo, que ha reconocido que son muchos los vecinos que permanecen fuera de sus poblaciones y que están pendientes de la evolución de la emergencia.
En estos momentos se mantiene el mismo número de localidades evacuadas, un total de 19 y dos camping, lo que suman 1046 personas, sin que durante la jornada se hayan producido nuevas afecciones a poblaciones. Los vecinos desalojados permanecen principalmente alojados en Jaca y en otros puntos habilitados por el operativo mientras se prepara su posible regreso.
Preparativos para el regreso de los vecinos
La jornada de hoy se ha dedicado en buena parte a revisar las condiciones de los servicios básicos en las localidades evacuadas. Uno de los principales trabajos ha sido comprobar el estado de las infraestructuras de agua, electricidad y telefonía, además de analizar las condiciones de las carreteras y vías de acceso.
En el caso del suministro eléctrico, las compañías han estado trabajando para recuperar la energía en las poblaciones afectadas. La previsión es que al finalizar la jornada la mayor parte de las localidades dispongan de suministro, mientras que aquellas que no puedan recuperarlo mediante la red convencional contarán con generadores.
Uno de los aspectos que requiere una mayor atención es el suministro de agua potable. Los técnicos están comprobando tanto el estado de las captaciones como posibles daños provocados por el incendio y realizando las correspondientes analíticas.
“Las analíticas primero tienen que llegar y luego tienen que ser sostenidas”, ha explicado Crespo, que ha señalado que será necesario comprobar durante varios días cómo evolucionan las captaciones y los sistemas de potabilización.
Para garantizar el agua de boca mientras se completan estas comprobaciones, está previsto que este martes llegue un tráiler con palés de agua embotellada destinado a las poblaciones afectadas y garantizar así el agua de boca. El suministro de agua para otros usos también quedará garantizado.
Se está trabajando además con los técnicos comarcales y municipales y con el Departamento de Salud para evaluar el estado de las infraestructuras antes de autorizar el regreso de los vecinos.
Convoyes para acceder a los pueblos
A la espera del realojo, este lunes se han organizado cuatro convoyes para que algunos vecinos pudieran acceder de manera controlada a sus localidades y recoger pertenencias.
Dos de ellos se han realizado por la mañana hacia Anzánigo y Alastuey, mientras que por la tarde se han organizado otros dos convoyes hacia Santa Cruz de la Serós y Binacua.
La movilidad es precisamente otro de los aspectos que está siendo analizado de cara al regreso. Protección Civil está revisando el estado de las carreteras y otras infraestructuras viarias para determinar qué accesos pueden abrirse y garantizar una movilidad suficiente cuando se produzca el realojo.
La mayor parte del incendio, estabilizada
Por su parte, el director de extinción, Francho Aso, ha realizado un balance más favorable de la situación después de varias jornadas especialmente complicadas. “La mayor parte del incendio la tenemos estabilizada”, ha señalado, aunque ha precisado que todavía quedan algunos sectores en vías de estabilización y que continúan siendo necesarios trabajos de extinción y consolidación.
Aso ha destacado que el operativo está desarrollando un trabajo “muy contundente” que está permitiendo avanzar y ha considerado que en estos momentos se puede ser optimista, aunque ha pedido prudencia y paciencia.
Los principales riesgos que habían centrado la preocupación durante las jornadas anteriores, entre ellos las poblaciones y enclaves como San Juan de la Peña y el Monte Oroel, se encuentran actualmente a salvo.
“Se está trabajando muy bien, un trabajo muy contundente, muy costoso, pero está siendo exitoso”, ha explicado el director de extinción.
No obstante, todavía no se ha ofrecido una cifra actualizada de la superficie afectada, aunque se habla ya de unas 17.500 hectareas. Aso ha indicado que el perímetro presenta una gran irregularidad y contiene zonas que no han ardido en su interior, por lo que es necesario realizar un análisis más exhaustivo antes de facilitar un dato definitivo.
El viento, principal factor de riesgo durante la tarde
La evolución de las próximas horas seguirá siendo determinante. El operativo mantiene la prudencia ante la previsión de un nuevo episodio de temperaturas elevadas, descenso de la humedad y viento. Aso ha advertido especialmente de la entrada de viento de noroeste entre las 17.00 y las 21.00, que podría condicionar algunos de los sectores que todavía se encuentran en proceso de estabilización.
“Tenemos que ser prudentes, hay que ser pacientes”, ha recalcado el director de extinción, que ha insistido en la necesidad de esperar a comprobar cómo responde el incendio durante las horas más delicadas de la jornada.
Si la evolución continúa siendo favorable, el operativo confía en poder avanzar progresivamente hacia la recuperación de la normalidad y permitir el regreso de los vecinos a sus localidades. “Cuanto antes podamos, mejor”, ha señalado Aso, que ha reconocido también que las situaciones en cada uno de los pueblos son diferentes y deberán ser evaluadas de forma individual antes de autorizar el regreso.
Por el momento, el operativo mantiene todos los medios necesarios sobre el terreno y continúa trabajando para consolidar los sectores que todavía presentan actividad y garantizar que, cuando llegue el momento del realojo, los vecinos puedan regresar con las máximas garantías de seguridad y con los servicios básicos asegurados.



