Suspendido el corte de la N-330 en el cruce de Aurín para el próximo día 9 tras la denegación del permiso solicitado

La Asociación de vecinos de Aurín tenía previsto celebrar una concentración y cortar la N-330 el próximo 9 de diciembre, pero la subdelegación del gobierno en Huesca ha denegado el permiso de corte de dicha vía, alegando peligrosidad y falta de seguridad. “Lamentamos esta situación ya que nosotros sufrimos diariamente la inseguridad en este punto kilométrico”, asegura Fernando Tomás, portavoz de los vecinos. Habían solicitado cortar la carretera durante media hora, a las 17.00, pero la subdelegación únicamente les permite realizar una concentración en el lugar de 11.00 a 13.00. “Y creemos que no es efectivo realizar la concentración sin poder cortar la carretera durante unos minutos”, concluye. Este hubiera sido el tercer corte, después del organizado en junio y octubre de este año. Siguen solicitando mejoras en cuanto a la seguridad de esta intersección, pero por el momento, nada se ha llevado a cabo.

Aunque esta situación podría cambiar, ya que la Jefatura de Tráfico se ha comprometido este miércoles a la instalación inmediata de un radar fijo en el cruce de Aurín. Así se ha anunciado en la reunión mantenida este miércoles en la Subdelegación del Gobierno en Huesca, entre miembros de la asociación de vecinos de Aurín, representantes del Ministerio de Fomento, de Tráfico y la subdelegada. Al parecer, la tramitación para la instalación del radar está realizada, sólo faltarían los trabajos para dicha colocación, que tendría que asumir el Ayuntamiento de Sabiñánigo. La alcaldesa de esta localidad Berta Fernández, ha explicado que en su momento ya se comprometieron a realizar una zanja, pero “tendremos que hablar con Tráfico para saber cómo tenemos que hacerlo”. En esta reunión también se ha hablado de que la instalación de la fibra óptica y la toma eléctrica también correría por parte del consistorio serrablés, pero en este sentido, Fernández ha apuntado que de este tema no se había hablado, “sí de la zanja”. No obstante, “mostramos nuestro compromiso con el radar y veremos qué tenemos que hacer”.

La instalación del radar fijo sería una medida transitoria, hasta que se construya la rotonda proyectada en las obras de la autovía. “Si de verdad se hace, creemos que reducirá la peligrosidad, pero hasta que no esté puesto no estaremos tranquilos”, ha asegurado Tomás. Porque ahora “la pelota se encuentra en el Ayuntamiento de Sabiñánigo”. De todas maneras, van a dar unos días de margen para ver si se ven avances respecto a la instalación del radar, y en el caso de que no sea así, “volveremos a concentrarnos”.

 

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