La videovigilancia se extiende a pequeños pueblos para incrementar la seguridad en el medio rural
51 municipios de menos de 2.000 habitantes, prácticamente uno de cada tres, han solicitado ayudas de la Diputación Provincial de Huesca para instalar cámaras de videovigilancia en sus pueblos.
En la provincia de Huesca, 51 municipios de menos de 2.000 habitantes, prácticamente uno de cada tres, han solicitado ayudas de la Diputación Provincial de Huesca para instalar cámaras de videovigilancia en sus pueblos. Un interés que demuestra la preocupación que existe en el territorio por el aumento de robos en casas y fincas, y que este tipo de sistemas es útil para la prevención del vandalismo, así como para facilitar el esclarecimiento de delitos. Además, sirve también como palanca disuasoria para frenar los robos en el campo.
La Diputación Provincial de Huesca está apostando de forma decidida por acciones que mejoren la seguridad en el territorio ya que la protección y la estabilidad son premisas fundamentales para mantener un medio rural vivo y con negocios activos. Por eso, la institución provincial ha puesto en marcha este nuevo Plan de Seguridad Rural, dotado con 100.000 euros, y que permite emplear las nuevas tecnologías y herramientas digitales, como son los sistemas de videovigilancia, para combatir la inseguridad en el territorio. Gracias a esa subvención, los ayuntamientos pueden incorporar como gastos la adquisición, instalación y puesta en servicio de un sistema de videocámaras en uno o varios puntos de acceso al municipio.
Entre los municipios de menos de 2000 habitantes que han solicitado estas ayudas, se encuentran Echo, Canfranc, Aísa, Ansó y Fago en la Comarca de la Jacetania, y Biescas y Yésero en la del Alto Gállego.

En Canfranc, tal y como explica su alcalde, ya se colocaron cámaras de videovigilancia en su día «y en el nuevo entorno de la Estación Internacional son fundamentales, por todo el patrimonio ferroviario que ahí existe», explica el alcalde Fernando Sánchez.
En el caso de Aísa, se colocarán en Esposa y Sinués, como medida «preventiva y disuasoria», porque hasta el momento «no ha habido problemas», señala el alcalde José Antonio Plasencia. Se trata de pueblo que en invierno quedan casi vacíos «y es una buena medida ante cualquier situación que pudiera surgir». Las cámaras de videovigilancia se colocarán en los accesos a las dos localidades. Posteriormente, el Ayuntamiento Aísa valorará la colocación de cámaras en esta localidad.
Por su parte, el alcalde de Jaca, Carlos Serrano, señala el interés del Ayuntamiento por sumarse al plan provincial, pensando los pequeños pueblos que forman el municipio. En concreto son 34. «Hay localidades muy alejadas, como Osia, o las pedanías de Barós, con un centenar de vecinos y un núcleo residencial». Esta solicitud ya se ha planteado a la DPH, tal y como asegura, y se está a la espera de que pueda ser estudiada y aceptada de cara a una segunda fase del plan».
En la Comarca Alto Gállego, Yésero será otro núcleo donde se van a instalar. Concretamente en tres puntos, como son dos parques y en la zona de contenedores ubicada a la entrada. Esta iniciativa «supone incrementar la vigilancia para evitar actos incívicos», indica el alcalde Javier Campo, con una idea igualmente de prevención. El primer edil recuerda que en Yésero hay mucha gente mayor y casas cerradas, por lo que las cámaras «podrían ayudas a las fuerzas de seguridad en el caso de que ocurriera algo».
Reformas y mejora de equipamientos
Pero este no es el único Plan de la DPH destinado a mejorar la seguridad en el provincia. Cabe recordar que este año se ha incrementado de 100.000 a 173.000 euros la partida del Plan de Reparación y Reforma de cuarteles de la Guardia Civil y que, este mes de octubre, quedaba aprobado en pleno otro Plan para mejorar los equipamientos de los diez cuerpos de policía local con los que cuenta la provincia de Huesca. Se trata de la primera vez en la historia de la Diputación que se abre una línea de ayudas, dotada con casi 70.000, para este cuerpo policial. De esta forma, los ayuntamientos de Huesca, Monzón, Barbastro, Fraga, Jaca, Binéfar, Sabiñánigo, Graus, Benasque y Sallent de Gállego van a poder asumir nuevas inversiones en equipamientos como vehículos, reforma de instalaciones o material policial.



