La Canfranc-Canfranc cierra su XVI edición con el nivel más alto de su historia

Fin de semana

La Canfranc-Canfranc se reafirma como la gran cita anual de los deportes de montaña en Aragón, cuyos ecos continúan creciendo apoyada en la belleza de las diez cimas del Pirineo Aragonés que corona, la pasión de toda la población jacetana y la solidez acreditada de su organización, con más de 400 voluntarios de la zona.

Cinco carreras en tres días

El  viernes a las 18.00 abrió fuego la edición inaugural de la Carrera Vertical (4k/D+927m) de Rioseta a Tuca Blanca. Una traza clásica del esquí de montaña aragonés que acogía un espectacular Kilómetro Vertical de la Copa del Mundo WMRA donde el español Daniel Osanz y la Keniata Joyce Njeru fueron los mejores.

El sábado se vivió la meta de las tres carreras más largas del evento: La Maratón 45k y Ultra 100k del circuito Alpinultras, así como la Ultra 70k. Y el domingo tuvo lugar la final de la Copa del Mundo WMRA Classic con los 16k/D+1400m que suben y bajan de forma vertiginosa a La Moleta, donde el francés Roberto Loic ganó con récord trabajándolo hasta 1h43, mientras la keniata Joyce Njeru firmaba el doblete.

Ultra 100K

El viernes a las 22.00 salía la Ultra 100k, que partía  de la Estación Internacional de Canfranc. Esta prueba supone completar un trazado de 100k/D+8.848m. Un  esfuerzo físico que equivale a subir del mar a la cima del Everest…y volver a bajar. Para ello se corona hasta 10 cimas pirenaicas, siendo los 2.886m de Collarada el techo de carrera y  pasando también por tres estaciones de esquí: Formigal, Astún y Candanchú.

Prueba de su extrema exigencia es que de las tan solo 118 solicitudes admitidas por la organización como idóneas para recibir un dorsal en esta carrera, tan solo 63 lograron completar la prueba, aun siendo esta una edición con una meteorología óptima.

Los vencedores fueron el estadounidense Ben Dhiman (18h28.45) y la española Guadalupe Rubio (24h26.43) El podio masculino lo completaron Erlantz Zaldunbide y Pepelu Gomez Ballester, que tras haber sido bicampeón en años previos, no pudo completar este año el sueño del triplete. En la femenina. la hispanorumana Ana Cristina Constantin logró la plata con 26h00.20 y la veterana Lurdes Palao  con 27h58m52 se hizo con el bronce.

Ultra 70K

El sábado era aún de noche en Canfranc a las 6.00, cuando arrancaba la Ultra 70km. (70k/D+6.100m). Una  gran carrera de alta montaña, coronando La Moleta, Vértice Anayet o el Aspe (2.645m), entre otras cimas, que sería prueba reina del evento en casi cualquier otro evento. Las marcas legadas por Jordi Gamito y Silvia Trigueros aquí en 2020, aun siendo entonces una traza de 75km  eran todo un reto, con 15h17m en la femenina y 12h19m en la masculina.

Este 2022 se vivió un bonito duelo en la categoría masculina, donde el asturiano David Palacios entró al fin campeón en 11h27, siendo segundo el vasco Asier Arza con 12h01. mientras el infatigable aragonés Oscar Plasín completaba el podio con  12h49.

En la carrera femenina, por desgracia la gran favorita Leti Bullido, plata en la edición récord 2020 sufría una lesión marchando líder, que la obligó al abandono. A partir de ahí, Arán Larrañaga quedó como líder y supo mantenerse siempre destacado en cabeza hasta la meta. Arán Larrañaga se proclamó campeona de la Canfranc Ultra 70k con 17h23m, plata para Marta Fillat con 18h43 y bronce Anna Trullas con 22h02.

Maratón con récord

En la mañana del sábado, ya con las primeras luces se lanzaba a las 8.00 el Maratón 45km, la prueba original donde empezó todo y que con sus 45k/D+4.000m  mantiene un carácter alpino y técnico realizado por el paso por las cimas de La Moleta (2.572m), Larraca y Tuca Blanca.

La Maratón 45km de Alpinultras  contó también con un alto nivel. Por su extensa trayectoria deportiva destacaron en la salida el ex ciclista Roberto Heras (plata Travesera Picos 2021) y la subcampeona del mundo 2021 de Sky Marathon Oihana Kortazar, oro aquí en 2020. Frente a ellos, rivales como el joven Ricardo Cherta (bronce Copa Mundo Sky 2021), Sarah Ugarte (oro aquí en 2019 y plata 2018) o Belén Pérez Riveiro (bronce Copa del Mundo WMRA 201 Long Distance)

Este 2022 se vivió una maratón histórica, marca por una Oihana Kortazar que entraba eufórica en Canfranc, fijando nuevo récord 6h17m41. Marcaba además el quinto puesto absoluto, todo un éxito. Belen Pérez Riveiro entraba tras ella de nuevo, tal como ocurrió en la Maratón Zumaia 2021, firmando ahora la plata con 7h12.46. El bronce fue para una espléndida Mireia López quien completó un espléndido final de carrera con 7h31.36

En masculin, el récord de Thibaut Baronian en 2020 con 5h15 supuso dejar atrás a Samul Davila con 5h21 y Miguel Heras 5h23. Parecía misión imposible batirlo este año. Aun así, Ricardo Cherta salió decidido a dar lo mejor de sí mismo y regaló una espléndida carrera, dominando desde la salida a la meta, pese a la presión de unos rivales que nunca se lo pusieron fácil.

Ricardo Cherta se coronaba campeón por primera vez en Maratón Canfranc con 5h42.29 mientras que Fran Naval amarraba con 5h47.36 una merecida plata, siendo Fernando Sánchez el bronce con 5h56.

Una organización de una excepcional solidez

Hay que destacar igualmente el altísimo nivel de la parte “invisible” de la organización: la fluidez del proceso de revisión solicitudes ultras, la retirada dorsales, trabajo de balizaje, avituallamientos… Pero sobre todo, para toda carrera de montaña técnica y alpina la seguridad es siempre lo más importante a validar.

Lógicamente, el desarrollo de grandes carreras de montaña por el Pirineo Aragonés, con cientos o hasta miles de corredores avanzando sin parar, día y noche entre cimas de alta montaña suele exigir intervenciones de las unidades del GREIM de la Guardia Civil, siempre como apoyo externo a la organización. De hecho, en los últimos dos años hubo alguna otra cita donde debieron realizar más de media docena de salidas de media para una sola Ultra trail.

Sin embargo, en la Canfranc-Canfranc 2022 el GREIM no tuvo que intervenir. Por supuesto, entre los casi 1400 inscritos algunos corredores llegaron a afrontar hasta 100 kilómetros de Pirineo sin parar, coronando hasta diez cimas sin parar durante dos noches. Por el camino se produjeron, como no puede ser de otra forma, algunas lesiones. Pues bien, todas y cada una de las incidencias de seguridad fueron resueltas por la propia organización interna de la carrera sin recurrir en ningún caso a los medios de apoyo externos preavisados, como el GREIM.

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