Expoforga 2018. El Adn del extensivo, intrínseco lo sostenible. Productos de Calidad para un mundo global.

Cuando una feria, en este caso Expoforga, llega a su 30 edición, algo significa, algo dignifica y algo dice del esfuerzo y el trabajo de la totalidad de personas que han dedicado su tiempo a la creación y mantenimiento de este certamen. Mi reconocimiento desde aquí a todos ellos.

Cuando según las últimas encuestas, el 92% de los europeos defiende la agricultura, considera que este sector y las áreas rurales son importantes o muy importantes para nuestro futuro, algo quiere decir.

Estamos en un momento clave para la reforma de la PAC (Política Agraria Común), es la política europea que más presupuesto conlleva, y ello debe redundar en que se cumplan las funciones sociales y económicas. No sólo medioambientales. Sobre todo cuando se trata de garantizar un suministro estable de alimentos a precios asequibles y con unos estándares de calidad que ya los querrían otros lugares de nuestro mundo globalizado que se hacen llamar desarrollados.

Somos lo que comemos, no nos olvidemos. Producimos bastante, y productos de gran calidad. Pero tenemos un grave problema si exportamos lo bueno, y por decirlo de una manera delicada, importamos lo menos bueno, más barato y de menor calidad. Por supuesto no cumplen ni de lejos lo férreos estándares de producción, sanidad , etc. que se cumple a nivel europeo y sobre todo a nivel nacional.

Si nos metemos de lleno en nuestra Comunidad Autónoma, Aragón, tierra noble donde las haya, y en particular en nuestra querida montaña, encontramos eventos o ferias, en este caso Expoforga, en su 30 edición. Casi nada.

El trabajo realizado hasta la fecha es magnífico. Con sus altibajos como cualquier situación o trabajo en la vida, pero fortalecida tras superarlos. Los tiempos y la sociedad avanzan a pasos agigantados y tras los comienzos dedicados sobre todo en materia de forrajes y ganadería, hay que recordar las subastas de gran importancia a nivel nacional que se producían. Hemos llegado a un punto que se prima y aprecia lo “local”. Lo nuestro, la calidad, la proximidad, lo producido en nuestro territorio, en nuestra tierra en nuestras comarcas. En la Jacetania. En el Alto Gállego. En el Sobrarbe. Aquí tenemos mucho que decir. Se esta trabajando bastante y bien, pero tenemos un largo camino por recorrer.

Nuestras montañas, nuestros agricultores y ganaderos nos ofrecen productos que ya quisieran otros territorios:

  • Cordero (Ternasco de Aragón, Lechal tensino, lechal Ansotano)
  • Ternera (Valle de Aisa, Biescas, Broto)
  • Huevos
  • Mieles
  • Quesos
  • Trufa
  • Embutidos
  • Pan
  • Hortalizas
  • etc

¿Sabemos Producir? SI, alto y claro.

¿Sabemos Comercializar?, ¿dar a conocer, explicar nuestros productos?, NO!

Es donde tenemos que incidir, y es donde, en primer lugar, nosotros los propios habitantes, la propia restauración con la excelente gastronomía que posee el territorio junto con el esencial papel de la administración actuando de paraguas y protegiendo a nuestros autónomos y emprendedores, tenemos que promover y seguir en el camino.

Ferias como la Expoforga son un vehículo imprescindible para dar a conocer el valor de un territorio. Cuando la sociedad reclama productos ya no “ecológicos” pero si locales y sostenibles, esta feria, las comarcas pirenaicas tienen mucho hecho. Pero a la vez mucho camino por recorrer.

Cuando otros territorios cercanos de nuestra comunidad como Barbastro han hecho de su territorio un verdadero motor agroalimentario, ¿Porque en la Jacetania no?.

Hay que tener altura de miras. Tenemos el producto, tenemos agua, hay que apostar por la agroindustria, por el fortalecimiento del papel del agricultor y ganadero en la cadena agroalimentaria, el desarrollo de la investigación y la innovación. La creación de startups, explicar y convencer a nuestros jóvenes de que sean conscientes de la diferencia positiva de tener un título, de la creación de pequeñas industrias que arrastran tecnología, que arrastran población y en consecuencia el asentamiento de familias y negocios y gremios paralelos que dan vida a un territorio. Que generan economía, esta es la base de cualquier sociedad y cualquier territorio que quiera prosperar. No queremos migajas. La montaña quiere que la economía se mueva, y para eso hace falta apoyo hacia nuestros jóvenes y no jóvenes, para nuestra Mujer rural, y hacia aquellas personas que quieran emprender y prosperar. Si fluye la economía , el resto viene solo. A escasos kilómetros, comunidades vecinas como Navarra lo están consiguiendo. Aquí si nos lo creemos lo podemos hacer igual. Altura de miras y no perder de vista el horizonte. Formación, agua, comunicaciones y productos de calidad para un mundo global. Buen año agrícola 2018 a todos.

Por Fran Aisa Licenciado en Ciencias Ambientales. Postgrado en Ingeniería de los Recursos Hídricos