Balneario de Panticosa verano

El Primer Viernes de Mayo volvió con más fuerza e ilusión que nunca

JACA

El Primer Viernes de Mayo de Jaca se ha estrenado, por fin, como Fiesta de Interés Turístico Nacional, en una jornada espléndida en la que los jacetanos han vivido con orgullo e ilusión su día grande.

Jaca se ha quedado pequeña este Primer Viernes de Mayo para albergar la ilusión y emoción que ha supuesto el regreso de la fiesta de los jacetanos tras dos años de obligado parón. Había ganas, se venía notando días atrás, y muchos no pudieron esperar a cantar el himno el viernes tras el desfile, sino que abarrotaron la calle Mayor la noche del jueves, a las 22.00, para entonar la canción más esperada mientras sonaba el reloj del Ayuntamiento.

Y la jornada del viernes ha sido más espléndida de lo previsto. El tiempo ha acompañado y los actos tradicionales se han podido desarrollar con normalidad, en una jornada en la que el Primer Viernes de Mayo se ha estrenado, por fin, como Fiesta de Interés Turístico Nacional.

Miles de personas se agolparon en las calles del casco histórico jaqués para ver entrar a las huestes victoriosas del Conde Aznar, en un multitudinario desfile triunfal que rememora la Batalla de la Victoria contra los musulmanes acaecida en el 760. Ha sido una mañana de tradición y fervor que finalizaba con el canto del himno del Primer Viernes de Mayo.

Entrada victoriosa

Pero hasta llegar allí, la mañana fue larga. Junto a la Ermita de la Victoria, donde supuestamente se libró la batalla, los jaqueses comenzaron a encender sus hogueras muy temprano. Ahí cogieron fuerzas, a base de costillas y longaniza a la brasa o suculentos platos de migas. Y con el estómago lleno, volvieron al centro de la ciudad para vitorear a las huestes victoriosas del Conde Aznar, que hizo su entrada en la avenida Regimiento Galicia a las 12.00.

Al Conde le siguieron la Caballería, las escuadras de labradores, labradoras, artesanas y artesanos, y las descargas de trabucos, primero en las escalinatas del paseo de la Constitución, donde se ubica parte del cortejo del Conde, y después en la Catedral y el pórtico de la casa consistorial.

Otra parte importante del desfile es el saludo de banderas por parte de los abanderados de cada escuadra ante la bandera de la ciudad, portada por el síndico (la máxima autoridad), figura que este año ha recaído en la concejal del PSOE Olvido Moratinos.

Una vez finalizado el desfile llegaba el momento culmen del día, en el que todo Jaca se une en una sola voz para entonar el himno del Primer Viernes de Mayo. Y un año más, las miles de personas demostraron su orgullo a la sombra del monte Oroel.

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