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El Museo Diocesano de Jaca acoge la exposición sobre relicarios ‘Exemplum’

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Los Museos Diocesanos de Barbastro, Huesca, Jaca, Calatayud, Teruel y Zaragoza organizan por primera vez una exposición conjunta, ‘Exemplum’, que muestra alguna de las mejores obras de arte relacionadas con la devoción a las reliquias.

El concepto expositivo es que, en cada uno de los museos diocesanos citados, se expongan sus obras de arte, con la misma temática, la misma imagen, los mismos carteles y las mismas fechas, del 15 de noviembre al 17 de diciembre.

El Museo Diocesano de Jaca no ha establecido una zona expositiva dedicada únicamente a esta muestra, sino que propone que el visitante, a través del recorrido de las salas del museo vaya descubriendo distintas piezas que sirvieron como relicarios.

Secretum

La primera zona es el Secretum de la catedral, una sala de origen medieval, aunque decorada en el siglo XVI, y cuyo nombre viene de “lugar secreto o apartado”, ya que era el espacio más privado de la catedral, la caja fuerte, explica la directora del museo Belén Luque. Ahí se han colocado dos espacios, uno dedicado a relicarios barrocos de la catedral de Jaca y otro a piezas relacionadas con San Juan de la Peña.

Los relicarios de San Grato (patrón de Olorón), Santa Orosia y en forma de cabeza de Santa Rotonda y Santa Petronila, se pueden observar en una de las vitrinas. Son de tipo barroco del siglo XVII «y en los que hemos descubierto importante información de mecenas de la catedral, porque algunos de ellos fueron donados por un obispo de Jaca, Vicente Domec que fue un gran mecenas de la catedral de Jaca», añade. Estos relicarios se guardan en la sacristía mayor de la catedral, por lo que no se pueden ver normalmente, pero el Cabildo de la catedral «ha querido participar de forma activa con nosotros y prestarnos estas piezas que guardan la historia de la propia catedral.

San Juan de la Peña

La otra vitrina contiene piezas procedentes de San Juan de la Peña o que tienen vinculación con este monasterio. Porque cuando el monasterio quedó desamortizado en 1835, las reliquias que San Juan de la Peña custodiaba, pasaron a la catedral de Jaca, «por eso en el altar mayor de la catedral esta la urna relicario de San Indalecio y San Félix y San Voto», recuerda Belén Luque. Se han colocado piezas de tipo románico, que es el emblema del Museo de Jaca, como son dos aguamaniles, que son objetos litúrgicos para lavarse las manos, «pero que en este caso concreto hubo un momento en el que se colocó uno encima de otro y sirvieron para contener reliquias en su interior, de ahí que se hayan incluido».

«Otras piezas muy importantes dentro de la colección del museo, pero que estaban en los almacenes, son las lipsanotecas«, subraya la directora del museo. Es una arqueta de reliquias muy pequeña y que se colocaba en el momento de la consagración de la iglesia en el entorno de la mesa de altar. Están vinculadas a San Juan de la Peña, ya que una es la de Botaya, y otra de Bagüés. Esta última es una pieza muy importante en madera de boj de finales del siglo XI. Se encontró en un lugar poco habitual: «esta cajita estaba detrás de la cabeza del Cristo Resucitado, y se encontró cuando se arrancaron las pinturas». La tercera pieza es prerománica, de principios del siglo X y es una arqueta del propio monasterio.

Estas lipsanotecas estuvieron expuestas al principio, cuando el museo reabrió, y posteriormente han salido a muchas exposiciones, pero en este momento se conservan en los almacenes del museo. Ahora «hemos querido volver a sacarlas para que la gente piense que un relicario no es solo esos bustos monumentales que hay en otro museos diocesanos de Aragón, pero que en Jaca carecemos. Digamos que las obras de platería o orfebrería de otras zonas de Aragón, no las tenemos en Jaca, pero si que contaos con piezas románicas muy importantes y que también han servido como contenedores de reliquias», indica Luque.

Joyas de Santa Orosia

Otro espacio seleccionado es la Sala de la Torreta, que desde 2016 es el gran joyero que custodia las reliquias de Santa Orosia, patrona de Jaca. Estas alhajas «son reliquias por contacto, porque cuando un objeto esta en contacto con un cuerpo sagrado se convierte en sí mismo en una reliquia», explica Belén. Pero además dentro de las 38 joyas historias, desde el siglo 1XVI al XVIII que custodia el tesoro de Santa Orosia, hay algunas que servían como relicario, y entre otros es la vitrina dedicada a los medallones-relicarios de cristal de roca milanés. «Son piezas del siglo XVII, de valor muy importante por la calidad del material con el que están realizadas, tenían una doble cara o doble faz y en el interior se guarda una parte de una reliquia»

Por último, la tercera zona de la exposición es el Cristo Románico de la catedral de Jaca, hoy de madera, pero estuvo cubierto de plata, que fue fundida a principios del siglo XVII debido a los problemas económicos que atravesaba el cabildo. En esa talla se escondieron reliquias en el siglo XVI, que aparecieron en los años 70 del siglo XX.


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