Comienza la mayor campaña de esquí escolar en las estaciones del Pirineo oscense

Escolares de entre 10 y 18 años de cuarenta colegios altoaragoneses de 20 localidades y prácticamente todas las provincias oscenses, disfrutarán este año de la campaña de esquí de la Diputación Provincial de Huesca, que ya ha comenzado. La estación de Astún, en el valle del Aragón, acoge esta semana a 40 alumnos del colegio Santa Rosa de Huesca, que se hospedan en el albergue de Canfranc, pero en total serán unos 3.200 jóvenes los que se beneficien de esta campaña.
Como el año pasado, cuenta con dos opciones, los alumnos que pasan una semana en la nieve y los que van a esquiar en el día. «Los escolares que vienen desde más lejos pernoctan durante 5 días y la campaña de ayuda a las Comarcas es para los alumnos que van y vuelven en el día», apunta la responsable de cultura de la DPH, Berta Fernández. El año pasado fue la primera vez que esta última opción se puso en marcha «y después de la experiencia este año se repite».
Hace 20 años que comenzó esta campaña y se ha convertido en una actividad integrada en el calendario escolar. Esta temporada se ha vuelto a dar cabida a todos los centros y asociaciones de padres y madres que lo han solicitado hasta llegar a los 1.498 escolares que pasarán cinco días en la nieve.
Esta actividad «tiene su impacto social, pero también cumple un papel en la economía local en estos valles pirenaicos”, añade Fernández. La campaña comenzó el 13 de enero y se desarrollará hasta el 5 de abril. «Desde la Diputación estamos satisfechos por la repercusión y acogida que ha tenido, y deseamos a todos los alumnos una excelente campaña de esquí y buenas jornadas de deporte y convivencia», subraya la responsable de cultura.

Los participantes reciben de 14 a 18 horas de clases de esquí en grupos, lo que les permite iniciarse en este deporte o perfeccionar su técnica. Y una vez finalizada su jornada de esquí, los albergues actúan como centro de actividades de tiempo libre y animación, además de lugar de alojamiento y descanso. «Durante esta semana, además de la actividad principal que es el esquí, por la tarde los escolares tienen actividades complementarias que para nosotros tienen el mismo valor», ha explicado José Luis Oliva, responsable del albergue de Canfranc. «Son actividades más educativas, de trabajar con el grupo», añade. Por ejemplo, en Canfranc, «visitamos Alurte, el centro de interpretación de la nieve y de riesgos en montaña, patinamos en el polideportivo, hacemos visita a la Estación Internacional, y otro tipo de juegos». Desde el centro coordinador de Canfranc «queremos hacer una mención a la estación de Astun y Candanchú por el grandísimo trabajo que han hecho para que se pueda celebrar la campaña y para que todo el mundo pueda esquiar», ha apuntado.
El director de Astún, Alejandro Madrid ha asegurado que esta camapaña «supone una ayuda importante, porque entre semana que vengan los colegios es una manera de dar vida a las estaciones además de crear nuevos y futuros clientes que vengan a disfrutar de la montaña y el esquí».
Fernando Sánchez, alcalde de Canfranc ha manifestado que con estas iniciativas los jóvenes «se inician en el sector de la nieve, hacen deporte y conocen este mundo del esquí», y además «se dinamiza el sector».
La campaña llega a toda la provincia
A lo largo de doce semanas, participan en la Campaña Escolar de Esquí de la DPH estudiantes de hasta una veintena de puntos puntos diferentes, la mayor parte de ellos bastante alejados de las pistas de esquí como Alcolea, Fraga, Albelda, Sariñena, Monzón, Zaidín, Torrente de Cinca, Barbastro, Chimillas, Ayerbe, Broto, Tamarite de Litera, Adahuesca o de la capital altoaragonesa. Antes se centralizaba en Panticosa, pero con su ampliación llega a todas las pistas de esquí alpino de la provincia: Astún y Candanchú, en el valle del Aragón; Formigal y Panticosa en el valle de Tena; y Cerler en el valle de Benasque. Este es uno de los avances más importantes que se han conseguido en los últimos años con un aumento del presupuesto pasando de 70.000 euros de hace tres años, a los 140.000 euros en el año 2017 y los 175.000 actuales.
La Diputación subvenciona con un máximo de 100 euros la cuota de cada participante que, en el caso de los de la modalidad tradicional, incluye el transporte de ida y vuelta desde los centros de origen hasta el albergue, el transporte diario hasta las pistas, el alquiler de material de esquí, el acceso a los remontes durante los cinco días que dura el curso, la atención sanitaria y seguro de accidentes, la comida en la estación, la estancia en el albergue y todo un programa de actividades de tiempo libre.



