ActualidadJacetania

Animada bendición de animales por San Antón en Jaca

La Hermandad de la Oración de Jesús en el Huerto ha organizado los actos tradicionales: misa, bendición de animales y reparto de torta y vino.

Compartir

Como ya es tradicional, hoy en Jaca se ha celebrado la festividad de San Antón o San Antonio Abad con una misa en la Catedral y la posterior bendición de animales en la lonja mayor, con el fin de protegerlas frente a diversas enfermedades. La Hermandad de la Oración de Jesús en el Huerto, organizadora de esta celebración, ha repartido torta y vino entre los asistentes.

El párroco Miguel Domecq ha sido el encargado de celebrar la misa y bendecir a un gran número de perros y algún gato, acompañados de sus dueños. Algunos también han asistido a la misa. Una talla de San Antón, que custodia la catedral, ha presidido la celebración. Es de madera dorada y policromada.

El santo

Tal y como se explica desde el Museo Diocesano, se trata de una pieza de medio bulto (la parte posterior no está desbastada porque posiblemente formara parte de un retablo desaparecido) que representa al santo titular calvo y con larga barba de color gris como correspondería a un hombre anciano, puesto que según la tradición llegó a vivir 105 años. Viste hábito de color marrón y capa negra con la Tau “T” sobre el hombro que era la indumentaria propia de la Orden francesa de los Antonianos que se establecieron en España a partir del siglo XII y fundaron numerosos hospitales a lo largo de Camino de Santiago en los que atendían a peregrinos aquejados de diversas afecciones contagiosas y, especialmente, a los que sufrían el llamado fuego de San Antón o ergotismo .

Porta en su mano izquierda un libro rojo (que alude a su sabiduría y por ser considerado como padre espiritual de la vida eremítica) y va acompañado por un cerdo a sus pies como símbolo de los lechones que criaban los Antonianos para alimentar a los enfermos de sus hospitales y que gozaban del privilegio del libre pastoreo. La protección de San Antón a los cerdos se hizo luego extensiva a todos los animales domésticos y de ahí su patrocinio. De su mano derecha cuelga una campanilla que aludiría a la costumbre de los Antonianos de vagar por las calles pidiendo limosna para lo que utilizaban una esquila como señal de su llegada.

[envira-gallery id=»43950″]


Compartir

Noticias relacionadas

Botón volver arriba