
Músicos y amantes del folklore, con un primer disco titulado ‘No semos cosa’ a la venta, Miércoles de Cecina ofreció ayer en el escenario de la Plaza San Lure un concierto inolvidable que llenó la noche de alegría, sentimientos y la sensación de revivir momentos de fiesta, aún sentados y con todas las medidas de seguridad.
Con un directo cálido y cautivador, el grupo ofreció una actuación de más de 90 minutos, que se hizo corta, con un público entregado que disfrutó de la Noche del Festival.
Ritmos cercanos y lejanos
‘Músicas de aquí y de alguna de allá’ fue efectivamente un concierto que trajo ritmos de valles vecinos y de localidades de la Jacetania y del Pirineo, pero también de tierras lejanas. Canciones que sonaron en cheso, en italiano o que pusieron el acento mejicano en una auténtica velada de música y sentimientos, que demostró que no hay tema o ritmo que se les resista.
El grupo Miércoles de Cecina es ante todo alegría, fiesta y ganas de vivir y trasladaron todo ello hasta el Festival Folklórico de los Pirineos y su público, sentado y con distancias de seguridad. Jotas aragonesas con música del País Vasco, rancheras con un toque pirenaico, música irlandesa, una delicada y cuidada versión del ‘Soniando’ del Grupo Val d’Echo o un precioso tango, Iguácel, compuesto por Luis Salesa, fueron algunas de las 22 piezas que interpretaron durante la velada.
Una primera y fantástica actuación en el escenario del Festival que, a buen seguro, ha dejado a su público con ganas de repetir.
Al finalizar el concierto, la concejal delegada del Festival, Olvido Moratinos, en nombre del Ayuntamiento de Jaca, hizo entrega a Miércoles de Cecina del recuerdo que la 51 edición del Festival está ofreciendo a todos los grupos asistentes como muestra de agradecimiento por su participación, un pínfano artesanal realizado por un luthier y pirograbado en Jaca.







