Ginés, el peregrino que va a paso burra

CAMINO DE SANTIAGO

Estos días recorre la Comarca de la Jacetania siguiendo el Camino de Santiago para llegar, sin prisa, a Lourdes. Y no viaja solo, la burra Marina, el perro Comotú y el gato Nosé son los compañeros de viaje de Ginés López. Este peregrino ya ha realizado en cuatro ocasiones la Ruta Jacobea y se sigue marcando retos para el futuro.

La burra Marina, el perro Comotú y el gato Nosé son los compañeros de viaje de Ginés López, un peregrino que ya ha realizado el Camino de Santiago en cuatro ocasiones  por diferentes rutas y que ahora, “por cambiar”, se dirige a Lourdes desde su pueblo Artziniega (Álava). Va por carretera, pero paralelo al Camino de Santiago, a paso burra, a 3 kilómetros por hora. Lleva también un carrito rojo, fabricado por él mismo, porque al ir con animales no puede depender siempre de los albergues. Estos días recorre la Comarca de la Jacetania para llegar, sin prisa, a su destino, y volver también andando, porque Ginés es un peregrino “de la vieja usanza”.

Se prejubiló en 2015 y dos años después, cuando llegó la jubilación se dijo que tenía que hacer algo diferente “a lo que hacen los jubiletas”. Desde hacía tiempo, tenía ganas de hacer el Camino de Santiago, explica desde Jaca. Le dijeron que engancha, y así fue.

En 2015 realizó la ruta Jacobea acompañado de Marina, su burra, y un perro que desgraciadamente murió tras ser atropellado por un coche al regresar de Santiago. En 2016 añadió un carrito hecho por él mismo, porque al ir con animales, no se puede depender sólo de los albergues y así puede parar y dormir donde quiera. También le acompañó su mujer, que tuvo que abandonar antes de regresar a casa por un problema de salud. En 2017 hizo el Camino por la costa, desde Irún hasta Santiago de Compostela, con mochila y sin animales. Y el año pasado salió de Santurce (Bilbao) hasta Finisterre y volver, un total de 1.600 kilómetros en cuatro meses menos cuatro días.

Este último viaje lo comenzó el pasado 19 de marzo, tiene una distancia de 900 kilómetros, 450 de ida y otros tantos de vuelta, pero no se ha marcado para llegar a su casa. Va sin prisa y a paso burra, a 3 kilómetros por hora. Hacen “una media diaria de 15 kilómetros”, aunque hay días que la distancia es menor. Siempre aprovecha estas fechas primaverales para iniciar sus viajes, para contar con buen tiempo y para que la burra encuentre agua y hierba, aunque complementa su alimentación con pan duro y compuestos, entre otras cosas.

Encantado con la gente que se va encontrando

No había estado por el Camino aragonés, ni por la zona de la Jacetania, que la conocía porque “mi padre estuvo en Jaca en la guerra, en la Ciudadela”. Pero como en otros lugares por los que ha pasado, está encantado por el cariño que le da la gente, los paisajes y toda la ayuda que recibe. “Quería pasar por el Pirineo, y esto me está gustando mucho”, subraya. En Jaca hizo su parada en la Cantera, en la zona del Banco de la Salud, pidiendo permiso previamente. Hasta ahí se acercó mucha gente, sorprendidos de ver a la burriquilla. Ahora ya está cerca de la frontera francesa, pero volverá a pasar por tierras jacetanas en su viaje de vuelta.

“La gente es encantadora por todos los sitios por los que paso. Sólo veo gente mala en los telediarios”, reconoce. “Voy por el camino y he recibido mucha ayuda de todo el mundo, también de la Guardia Civil y Policía, que me dan el teléfono por si necesito algo”. Incluso ha tenido que rechazar comida para la burra y para él, porque se sobrecarga el carro.

En estos años de peregrino ha tenido que soportar tanto mal tiempo como bueno, “pero un peregrino sólo puede abandonar con 40 de fiebre”. Y en cuanto a las ampollas, “si te salen es porque quieres, porque no te has cuidado el pie”. Ginés es de la mentalidad de disfrutar del camino, del paisaje y de todas las amistades que ha ido encontrando, porque el círculo cada vez es más grande. “Hay que disfrutar, nunca marcarte un maratón”, indica.

Su aventura no finalizará este año, ya que el próximo quiere llegar al Rocío con más compañía, porque a la burra, el gato y el perro quiere añadir un gallo. Y para 2021 ya se está poniendo nuevos retos, ya que mientras pueda “continuaré caminando”.

Comarca de la Jacetania 2019
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