El Torneo Pirineos de Rugby deja en Jaca un impacto económico de 150.000 euros
Ha reunido a más de 900 jugadores y jugadoras de categorías Sub 6 a Sub 14, de 50 clubes. En total, se han superado las 2.500 personas entre participantes, entrenadores, acompañantes y público.

El Campo Municipal de Deportes Oroel ha sido testigo este fin de semana de una edición histórica del Torneo Pirineos de Rugby. A pesar de las serias dificultades presupuestarias, el evento organizado por el Quebrantahuesos Rugby Club se ha coronado como un éxito absoluto de participación, dejando un impacto económico directo en Jaca y sus alrededores cercano a los 150.000 euros y demostrando que este torneo es el gran motor del desarrollo del rugby en toda la provincia de Huesca.
Las instalaciones han estado a rebosar durante todo el fin de semana, destacando el extraordinario ambiente de convivencia y respeto del que siempre hace gala este deporte. A nivel competitivo, el momento álgido llegó en la final de la categoría Sub 14, donde el conjunto inglés Barnet Elizabethans se alzó con la victoria tras un reñidísimo y espectacular encuentro contra el equipo Timbalers (un combinado catalán formado por jugadores de Esparreguera, Martorell y Terrassa).
Los equipos visitantes, nacionales e internacionales, han alabado unánimemente la impecable organización del torneo y han manifestado su firme intención de volver el próximo año y promocionar el evento en sus lugares de origen.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue la entrega de la placa conmemorativa por parte de la escuela de Jaca a sus homólogos del F.C. Oloron Rugby. Este acto reafirmó los lazos transfronterizos y la hermandad histórica entre ambas ciudades desde 1963, uniendo a niños y familias de ambos lados del Pirineo a
través de los valores del deporte.
El torneo también brilló por su compromiso ecológico. En estrecha y activa colaboración con la asociación Ueco, compañero clave en el proyecto medioambiental del Quebrantahuesos Rugby, se llevó a cabo un taller de creación de bombas de biodiversidad para polinizadores, demostrando que el proyecto es replicable y que el
deporte escolar puede ser una poderosa herramienta para la concienciación de la protección del entorno pirenaico.