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Una historia para ser contada y con sorpresa incluida en la Ciudadela de Jaca

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Las hermanas Irene y Carlota vivieron el pasado día 10 de agosto “la más bella historia escrita en las páginas de La Memoria de la Piedra”, la visita teatralizada que se realiza en la Ciudadela de Jaca y que cuenta la historia de la fortaleza a través de varios personajes. Irene quería ser el ‘Hada Ciudadela’ y los responsables de la representación no se lo pensaron dos veces y le dieron una sorpresa que nunca olvidará.

Irene, una niña de siete años volvió como cada año con su hermana Carlota, sus padres y abuelos, que venían desde Granada para ver la función. Al terminar, la pequeña se acercó a Toño L´Hotellerie, guionista, director y uno de los actores, “para ofrecerme un dibujo del ‘Hada Ciudadela’, porque cada año me trae uno, yo ya lo espero y ella lo sabe. El dibujo era “precioso”, pero al darle la vuelta leyó “¡…ojalá un día pueda ser el Hada Ciudadela contigo!”. “La miré a esos ojos grandes y azules de mirada infinita e inocente y vi que le brillaban. Nos emocionamos todos, los papás, los yayos, Carlota y Jorge también”, recuerda el actor que tampoco pudo evitar emocionarse y llorar, “Tanto que no podía ni hablar”.

Cómplices

Tras la representación de ese día salió del Castillo “con con una idea martillándome la cabeza: ¡Hay que hacer algo! ¡Tenemos que hacer algo!”. Esa noche le dio vueltas y vueltas, y al día siguiente por la mañana habló a primera hora con su compañero el actor Jorge Andolz, “llamé después al director del Castillo, el Coronel Francisco Rubio, hablé con nuestra compañera Rosa Morante y con mi buen amigo el fotógrafo y gran artista Diego Fernández”, que fueron los “cómplices secretos”. Y llamó a la madre de Irene y Carlota para decirles que acudieran a la Ciudadela, a las 10.00. Y sobre todo “que las niñas no sepan nada”.

Una vez ahí, en el puente que da acceso a la fortaleza, les esperaba el capitán de los Tercios, que sacó un trono para Irene y Toño L´Hotellerie ofreció un monólogo personalizado, igual que el que realiza en cada visita teatralizada, con música y humo, pero pensado especialmente para las pequeñas. “Lo que vivimos es algo que ninguno de los que estuvimos ahí difícilmente olvidaremos jamás”, asegura el actor.

Fotos: Diegos Fernández 


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