Popyoc, un impulso europeo para reabrir el camping de Zuriza y recuperar el refugio de La Mina
El proyecto transfronterizo, dotado con más de 1,5 millones de euros, contempla también la recuperación del camping de Urdos, la mejora de senderos históricos y la creación de una ruta ciclista circular entre España y Francia.

El Pirineo occidental quiere reforzar su oferta turística y mejorar la conexión entre los valles de ambos lados de la frontera. Con este objetivo nace Popyoc (Puertas del Pirineo Occidental), un proyecto transfronterizo que impulsará la recuperación de infraestructuras de acogida, la puesta en valor de antiguos caminos y la creación de nuevos itinerarios para senderistas y ciclistas en el territorio comprendido entre Belagua y Somport.
La iniciativa cuenta con un presupuesto de 1.518.754,63 euros, de los que el 65% -987.190,51 euros- procede de la financiación europea del programa Poctefa, a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder). El proyecto se desarrollará entre mayo de 2026 y mayo de 2029 y reúne a cuatro socios: la Mancomunidad Forestal Ansó-Fago, que ejerce como entidad coordinadora; el Ayuntamiento de Urdos, la Federación Aragonesa de Montañismo (FAM) y la entidad Ecocene.
Uno de los objetivos principales es recuperar espacios que resultan estratégicos para el turismo de montaña, pero que necesitan actuaciones para volver a prestar servicio o mejorar sus condiciones. Entre ellos destacan el camping de Zuriza, en el término municipal de Ansó; el camping Gave de Aspe, en Urdos, y el refugio forestal de La Mina.
Zuriza, una pieza clave para el valle de Ansó
El camping de Zuriza lleva varios años cerrado, desde 2022, después de que la anterior concesión no prosperara y las instalaciones sufrieran actos vandálicos. La recuperación del espacio requiere una inversión importante, pese a que ya se han realizado actuaciones previas con financiación del Ministerio para la Transición Ecológica y de la Diputación Provincial de Huesca, entre ellas trabajos relacionados con la depuración de aguas.
El proyecto Popyoc permitirá abordar una primera fase de la recuperación con la vista puesta en volver a abrir este equipamiento, situado en un enclave de gran valor natural y turístico. Zuriza constituye, además, una de las puertas de entrada al Parque Natural de los Valles Occidentales y un punto de referencia para los montañeros que recorren el GR 11.
La Mancomunidad Forestal Ansó-Fago, que preside Blanca Alfonso de la Riba, considera que la reapertura puede contribuir a dinamizar la economía local y a generar actividad durante más meses al año. Entre las posibilidades que se estudian figura atraer también a grupos de trabajo, empresas y actividades de convivencia, con el objetivo de favorecer una mayor estabilidad en el empleo vinculado a las instalaciones.
La financiación europea se plantea como un primer impulso, al que podrían sumarse nuevas inversiones a través de otros programas para completar la rehabilitación y mejorar la eficiencia energética del camping.
Recuperar el camping de Urdos tras las riadas
Al otro lado de la frontera, el camping Gave de Aspe, en el municipio francés de Urdos, sufrió importantes daños durante las riadas de septiembre de 2024, tal y como ha señalado el alcalde de esta localidad Bruno Guitton. La afección obligó a reducir su capacidad de unas 80 plazas a alrededor de 45, lo que ha limitado la actividad de un establecimiento relevante para la economía local.
La intervención prevista pretende reorganizar las instalaciones y recuperar progresivamente su capacidad, mediante una distribución en varias zonas conectadas. El objetivo es volver a disponer de espacio para tiendas de campaña y autocaravanas y mejorar el funcionamiento general del recinto.
La actuación tiene especial importancia para Urdos, una localidad de unos 70 habitantes en la que la actividad turística estival representa una fuente de ingresos y movimiento económico. Además, la recuperación del camping se vincula a la necesidad de ofrecer alternativas de alojamiento en un contexto en el que los valles de montaña también pueden convertirse en refugio frente a las altas temperaturas de otros destinos.
Un refugio forestal para los montañeros
El tercer espacio incluido en el proyecto es el refugio forestal de La Mina, propiedad de la Mancomunidad Forestal Ansó-Fago. La Federación Aragonesa de Montañismo realizará una revisión técnica del edificio para comprobar el estado de elementos como la cubierta, los forjados y la estructura, y determinar las actuaciones necesarias para su acondicionamiento. Así lo ha explicado el responsable de refugios de la FAM, Sergio Rivas.
La finalidad es habilitarlo como un refugio libre, sin guarda y con servicios básicos, que pueda servir de apoyo a las personas que recorren los senderos de la zona. La intervención permitirá recuperar un recurso de montaña y reforzar la red de espacios de acogida del territorio.
Senderos históricos y una ruta ciclista circular
Popyoc no se limita a la mejora de los alojamientos. El proyecto también busca recuperar y conectar caminos históricos entre los valles españoles y franceses, facilitando su enlace con grandes itinerarios pirenaicos como el GR 11, en la vertiente española, y el GR 10, en la francesa.
A esta red se sumará el diseño de una ruta ciclista circular que permita recorrer distintos enclaves del Pirineo occidental y favorezca la movilidad sostenible entre ambos países. El trazado definitivo deberá concretarse durante el desarrollo de los trabajos, pero la iniciativa aspira a mejorar la continuidad de los recorridos y a ofrecer nuevas posibilidades para descubrir el territorio a pie o en bicicleta.
La propuesta pretende aprovechar los caminos y recursos existentes para generar una oferta turística conectada, que ayude a distribuir a los visitantes por diferentes valles y a prolongar su estancia.
Educación ambiental y cooperación transfronteriza
La entidad Ecocene será la encargada de impulsar acciones de educación ambiental e interpretación del patrimonio natural. Estas actividades se desarrollarán en campings, refugios y senderos, con propuestas dirigidas tanto a escolares y jóvenes como a personas adultas.
Entre las iniciativas previstas figuran encuentros y estancias transfronterizas para fomentar el intercambio entre la población de ambos lados de la frontera y promover un uso responsable de los espacios naturales, con especial atención al respeto por la flora y la fauna.
El proyecto reúne así actuaciones de rehabilitación, movilidad sostenible y sensibilización ambiental bajo una misma estrategia: reforzar la cooperación entre los valles del Pirineo occidental, recuperar infraestructuras que han perdido parte de su función y mejorar la conexión entre destinos que comparten paisaje, historia y actividad turística.



