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La quesería Aladina de Jaca, reconocida con el premio a la mejor tabla de quesos de España

Carmina Lapuente se alzó con el primer premio en el concurso nacional celebrado durante la primera Feria de la Charcutería de Madrid y ya prepara su participación en el Campeonato de España de Fromelier.

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La quesería Aladina, ubicada en Jaca y especializada en quesos artesanos nacionales e internacionales, sigue sumando reconocimientos. Su propietaria, Carmina Lapuente, se ha proclamado ganadora del concurso a la Mejor Tabla de Quesos de España, celebrado en el marco de la primera Feria de la Charcutería de Madrid, un certamen de ámbito nacional que reunió a profesionales de todo el país.

La feria nació con el objetivo de cubrir un vacío existente en el sector. «Había ferias de alimentación o de otros ámbitos, pero faltaba una gran feria dedicada específicamente a la charcutería y al queso», explica la premiada.

Tras una selección previa entre candidaturas de toda España, únicamente diez profesionales llegaron a la fase final del concurso. Entre ellos se encontraba la representante jacetana, que finalmente consiguió alzarse con el primer puesto.

«Fue una sorpresa enorme. No me lo esperaba. Al final el premio es importante, pero me quedo sobre todo con la experiencia, con haber conocido a grandes profesionales del sector y con todo lo que he aprendido», asegura.

Una tabla donde el protagonista era el queso

El certamen consistía en elaborar una tabla de quesos ante un jurado profesional y el público asistente, utilizando una selección de quesos facilitada por la organización. La propuesta de Aladina apostó por una presentación sencilla y equilibrada, donde el verdadero protagonista fuera el producto.

«La idea era crear una tabla armónica, con un recorrido de sabores de menos a más intensidad y sin disfrazar los quesos. Muchas veces se añaden frutos secos, membrillo u otros acompañamientos que terminan ocultando el producto. Yo creo que, en ocasiones, cuanto más sencillo, mejor», explica Carmina.

Su tabla incluía referencias procedentes de Galicia, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Francia e Italia, seleccionadas para ofrecer un recorrido gastronómico coherente y equilibrado.

Además del resultado final, el jurado valoró aspectos como la técnica de corte, el peso exacto de cada porción —que debía rondar los 50 gramos—, la disposición de los quesos, la presentación y la capacidad del concursante para explicar el origen, la elaboración y las características de cada pieza.

«La parte de comunicación también era muy importante. No solo había que montar una buena tabla, sino transmitir al jurado y al público el trabajo que hay detrás de cada quesería y de cada productor», señala.

Un establecimiento único

La quesería Aladina se puede considerar considerar un proyecto singular no solo en la provincia de Huesca, sino también a nivel nacional. «Creo que es un negocio único en España, especialmente por estar en una localidad como Jaca», afirma.

Actualmente trabaja con alrededor de 400 referencias de queso, una cifra muy poco habitual para un comercio especializado de estas dimensiones. Mantener esa variedad supone un importante reto logístico, ya que muchos de los productos tienen una rotación limitada. «Me encantaría trabajar con todavía más productores, pero hay que dar salida a cada referencia en pocas semanas. Es complicado mantener tanta variedad en una ciudad como Jaca», asegura. Precisamente esa amplia selección es uno de los principales atractivos para quienes visitan el establecimiento.

La mayoría de sus clientes llegan desde fuera de la comarca buscando quesos difíciles de encontrar en otras ciudades, especialmente elaboraciones artesanas de pequeños productores.

«Cada vez recibimos más visitas de personas muy aficionadas al queso e incluso de profesionales del sector», comenta. Entre ellas destaca la reciente visita del responsable de una conocida quesería madrileña especializada en quesos franceses y nacionales.

Apostando por los pequeños productores

Uno de los objetivos del negocio es dar visibilidad a queserías artesanas y de pequeña producción, especialmente aquellas que elaboran quesos de granja con leche de su propia ganadería.

«Lo que más valora la gente es conocer quién está detrás del queso, saber que el productor cuida sus propios animales y que todo el proceso se realiza de forma artesanal. Ese valor añadido es lo que intentamos transmitir cada día», explica.

Próximo reto: el Campeonato de España de Fromelier

Tras este reconocimiento nacional, la propietaria de Aladina ya piensa en su siguiente desafío.

En septiembre se celebrará en Zamora Fromago Cheese Experience, considerada una de las mayores ferias dedicadas al queso de Europa, con cerca de 400 expositores y varios kilómetros de recorrido entre productores y profesionales del sector.

Allí tendrá lugar el Campeonato de España de Fromelier, una competición que reúne a algunos de los mayores especialistas en cultura quesera del país.

«Vamos a intentar clasificarnos para participar. Sería una oportunidad muy bonita para seguir aprendiendo y representando a Jaca en un certamen de primer nivel», concluye.

Con este nuevo premio, Aladina continúa consolidándose como uno de los establecimientos especializados en queso más reconocidos del panorama nacional, situando además el nombre de Jaca en el mapa gastronómico gracias a su apuesta por el producto artesano, la formación y la divulgación de la cultura quesera.


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