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La Fiesta del Queso del Valle de Aspe reivindicará la tradición pastoril el próximo 19 de julio

En ediciones anteriores esta cita ha contado con más de 6.000 asistentes, cada vez más españoles.

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El pequeño municipio francés de Lées Athas, en el Valle de Aspe, volverá a convertirse el próximo domingo 19 de julio en la capital del queso artesano con la celebración de la VI Fiesta del Queso del Valle de Aspe, una cita que cada año gana protagonismo a ambos lados del Pirineo y que espera incrementar la presencia de visitantes españoles.

La presentación del evento ha tenido lugar en la quesería Aladina, en Jaca, un escenario elegido precisamente para reforzar los lazos entre ambos territorios y dar a conocer una feria que se ha consolidado como una de las grandes citas gastronómicas y agroganaderas del verano en el Pirineo.

El alcalde de Lées Athas, Patrick Maunas, mostró su satisfacción por presentar un año más la feria en Jaca y destacó el crecimiento constante del evento. «Cada año recibimos más visitantes y, además del público francés, vemos cómo aumentan los españoles que vienen a descubrir nuestros quesos y nuestro valle», señaló.

Un valle marcado por el pastoreo

Maunas recordó que la celebración tiene todo el sentido en un territorio donde el pastoreo forma parte de la identidad del paisaje y de sus habitantes. «El Valle de Aspe es un territorio profundamente ligado a la agricultura de montaña y a la ganadería trashumante. Aquí la elaboración de queso nace de forma natural porque forma parte de nuestra forma de vivir», explicó.

El alcalde subrayó además el peso que tiene la actividad ganadera en el Pirineo occidental. Los valles de Aspe, Ossau y Barétous concentran más de la mitad del ganado trashumante que cada verano asciende a los pastos de alta montaña de todo el Pirineo francés, desde el País Vasco hasta el Mediterráneo.

En el Valle de Aspe se producen alrededor de 500.000 litros de leche de oveja ordeñada a mano durante la campaña estival, lo que permite elaborar cerca de 300 toneladas de queso de montaña. Una actividad que sitúa al territorio entre las principales zonas productoras de queso artesano de Francia.

Además, el valle conserva una de sus mayores singularidades gastronómicas: el tradicional queso mixto elaborado con leche de oveja y vaca, una especialidad prácticamente exclusiva de esta zona pirenaica.

Una feria para acercar el mundo rural

Uno de los objetivos de la fiesta es acercar al público urbano la realidad del trabajo en la montaña. «La gente conoce cada vez menos cómo se produce un queso o cómo es la vida de los pastores. Esta feria sirve para enseñar ese trabajo y para poner en valor un modo de vida esencial para conservar nuestros paisajes y nuestra biodiversidad», explicó Maunas.

El alcalde recordó también que la transhumancia fue reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, un reconocimiento que, aseguró, «refuerza la importancia de preservar estas prácticas tradicionales».

La organización espera que la jornada sirva también para seguir impulsando el relevo generacional en el sector. Según explicó Maunas, cada vez son más los jóvenes que apuestan por instalarse en el valle y dedicarse a la producción de queso, aunque reconoció que «es un trabajo muy exigente».

Medio centenar de productores y un completo programa

La fiesta reunirá alrededor de 50 productores y artesanos, la mayoría procedentes del propio valle y de territorios cercanos, con una clara apuesta por el producto local.

A lo largo del día habrá: Mercado de productores, Concurso de quesos del Valle de Aspe, Concurso de degustación de queso, Demostraciones de ordeño, Elaboración artesanal de queso en directo, Talleres y juegos infantiles, Conciertos y Catas y actividades gastronómicas.

Como novedad, los niños podrán adquirir un pase único de tres euros que les permitirá participar libremente en todas las actividades infantiles organizadas durante la jornada.

La feria contará además con invitados de prestigio del mundo quesero francés, entre ellos un Meilleur Ouvrier de France y el campeón del mundo de queso 2024, con el objetivo de favorecer el contacto entre los productores locales y profesionales especializados en la comercialización de quesos.

Un escaparate para los productores

Durante la presentación también intervino Mari Carmen Lapuente, responsable de la quesería Aladina de Jaca, recientemente proclamada ganadora del I Concurso Nacional de Tablas de Quesos y Charcutería, celebrado en Madrid.

La especialista destacó que la Fiesta del Queso del Valle de Aspe representa una oportunidad excepcional para conocer de cerca a los productores. «Lo más valioso es poder hablar directamente con quien cría el rebaño, elabora el queso y lo vende. Eso es lo que busca cada vez más el consumidor», explicó.

Carmina recordó que en su establecimiento trabaja con alrededor de 400 referencias de queso, muchas de ellas procedentes de pequeños productores artesanos, y animó a los aficionados al queso a acercarse a Lées Athas. «Es una jornada perfecta para disfrutar en familia, conocer el entorno natural del Valle de Aspe y descubrir quesos que difícilmente pueden encontrarse en otros lugares», concluyó.


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