Familias de la Jacetania y Alto Gállego impulsan en Jaca nuevos pactos para retrasar la entrega del primer smartphone
El movimiento 'Adolescencia Libre de Móviles' consolida su presencia en el territorio y plantea redes de apoyo entre familias y comercios para reducir la presión social sobre el uso temprano del móvil.

Familias de la Jacetania y de comarcas cercanas como el Alto Gállego participaron este lunes en un nuevo encuentro celebrado en el patio del colegio Escuelas Pías de Jaca con el objetivo de seguir impulsando pactos familiares para retrasar la entrega del primer smartphone a menores.
La reunión, organizada dentro del movimiento Adolescencia Libre de Móviles, sirvió para revisar la hoja de ruta iniciada en encuentros anteriores, firmar nuevos compromisos y comenzar a estructurar grupos de trabajo que permitan extender la iniciativa a distintos centros educativos del territorio.
Las familias participantes coincidieron en señalar la creciente presión social que se produce especialmente en el paso de Primaria a Secundaria, cuando disponer de un móvil con acceso a internet empieza a percibirse como algo “normal” o incluso inevitable entre los menores.
“Cuando esa presión social se convierte en una norma implícita, muchas familias sienten que su decisión deja de ser completamente libre”, explicaron algunos asistentes durante el encuentro. El objetivo del pacto, subrayan, es precisamente crear redes de apoyo mutuo que permitan retrasar esa decisión sin sensación de aislamiento.
Una iniciativa “abierta y sin culpabilizar”
Durante la reunión se recordó que la adhesión puede realizarse tanto presencialmente como a través de la página web de Adolescencia Libre de Móviles mediante un código QR facilitado a las familias.
Además, se comenzaron a organizar grupos de trabajo centrados en distintas áreas: difusión de la iniciativa, coordinación entre centros escolares, elaboración de materiales informativos y preparación de nuevas actividades y encuentros.
Desde el movimiento insisten en que no se trata de demonizar la tecnología ni de rechazar la educación digital. “La cuestión no es tecnología sí o tecnología no, sino cómo, cuándo y con qué grado de madurez y acompañamiento se introduce un dispositivo con acceso a internet en la vida de niños y adolescentes”, explicaron.
Las familias participantes remarcaron además el carácter voluntario e inclusivo de la propuesta. “No pretende señalar ni culpabilizar a quienes ya han dado un móvil a sus hijos, sino ofrecer apoyo a quienes quieren esperar y abrir un debate social más amplio sobre infancia, adolescencia y presión de grupo”, señalaron.
Comercios y espacios seguros para llamadas puntuales
Igualmente se habló de una iniciativa que esta ya en desarrollo junto a ACOMSEJA y Ayuntamiento de Jaca para explorar la creación en la localidad de una red de establecimientos e instituciones adheridos en los que los menores puedan realizar una llamada puntual si lo necesitan. La iniciativa busca ofrecer soluciones sencillas y comunitarias que reduzcan la sensación de dependencia del smartphone como única vía de contacto.
La idea busca ofrecer alternativas sencillas y comunitarias que ayuden a reducir la sensación de dependencia del smartphone como única vía de contacto entre familias y menores.
También se puso sobre la mesa la desigualdad de información existente entre las familias y las plataformas digitales. Los asistentes reflexionaron sobre cómo muchas familias toman decisiones sin conocer en profundidad el funcionamiento de los entornos digitales, mientras las grandes plataformas sí conocen perfectamente los mecanismos que favorecen la captación de atención y el uso continuado de las pantallas.
Pactos adaptados a cada centro educativo
Otro de los puntos centrales del encuentro fue la conveniencia de impulsar pactos específicos por centros educativos, de forma que cada comunidad escolar pueda adaptarlos a su realidad concreta.
En este sentido, también se planteó la posibilidad de que los propios centros faciliten información básica a las familias sobre la existencia de la iniciativa y las formas de adhesión, siempre desde una perspectiva informativa y no impositiva.
Las familias consideran que la entrega temprana de smartphones tiene efectos que afectan al conjunto del grupo y defienden el pacto colectivo como una herramienta para reducir la presión social y favorecer decisiones más libres y acompañadas.
Con este nuevo encuentro, el movimiento Adolescencia Libre de Móviles continúa consolidándose en Jaca y su entorno, avanzando hacia una fase más organizada basada en la creación de pactos locales, la coordinación entre familias y la búsqueda de soluciones comunitarias frente al uso precoz de smartphones en menores.





